LA ESCUELA DICE PRESENTE

Por: Lic. Natalia Carballo, Psicopedagoga – Lic. Verónica Lomberg, Psicóloga

Integrantes de  EOE –  Representantes de UTE

Somos profesionales de un equipo de orientación escolar de Caba. Trabajamos en un distrito escolar, que abarca 40 instituciones, entre el nivel inicial y el primario.

La escuela antes de la Pandemia.

La escuela, tal como la conocemos, se nos representa como una institución que fue pensada para enseñar y formar, para construir criterio. Se fue conformando como un espacio de interacción social privilegiada, entre pares; Un espacio donde la expresión en sus diferentes formas y el juego, fueron tomando protagonismo. En el cual el aprendizaje comenzó a entenderse como un modo de circulación del saber, del conocimiento, entre adultos y niños, donde pueden gestarse nuevos conocimientos. De esta manera, la escuela se nos representa como el lugar donde acontece el acto pedagógico, donde el vínculo pedagógico posibilita generar la construcción de interrogantes, la asociación de saberes previos para enlazarlos a nuevos conocimientos. También es el espacio en el que las normas y los hábitos sociales se van incorporando, asimilando y haciendo parte de un saber estar en sociedad, con otros.

A lo largo del tiempo, la escuela fue alojando la diversidad, haciendo lazos con la comunidad, formando redes con otras instituciones (barriales, defensorías, efectores de salud, etc.) para dar respuesta a las diferentes necesidades que la población iba planteando. En este sentido, fue deconstruyendo el paradigma homogeneizador de la escuela moderna, para ir dando lugar al paradigma de la complejidad. Entendiendo allí, que en la “Escuela para todos”, la inclusión tenía que ir tomando forma en la singularidad. La escuela para todos, con lo que cada uno necesite. En este sentido la equidad y la inclusión empezaron a pisar fuerte y a hacerse lugar, de la mano de nuevas leyes que respaldan los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Durante el 2020, la escuela se vio obligada a pensar otra modalidad de funcionamiento, de encontrarse  con los alumnos, de seguir enseñando. Al principio, intentando hacerlo solo de modo virtual, con lo que había, con lo que cada familia contaba como dispositivos, ya que muchos niños no cuentan con computadora o las familias con la conectividad necesaria para sostener un trabajo virtual, y el estado no lo ha podido garantizar.

A la entrega de canastas con alimentos, les sumaban cuadernillos, actividades para los chicos, tareas, y eso generó un intercambio ya no sólo a través de una pantalla, sino también en papel. Las docentes intercambiaban tareas con sus alumnos y alumnas. Se fue dando ese modo artesanal de seguir sosteniendo el vínculo educativo, el vínculo afectivo tan necesario para que se puedan dar la enseñanza y los aprendizajes.

Para nosotras, como profesionales que trabajamos con las instituciones educativas, es fundamental que se pueda sostener el vínculo, ese lazo que se construye entre la docente y los niños, mediado por los contenidos pedagógicos.

Y a pesar del contexto tan complejo y con tanto distanciamiento, se pudo sostener y seguir construyendo.

La incertidumbre, la angustia y el agotamiento fueron algunas de las expresiones y emociones que atravesaron a toda la comunidad educativa, y ese se constituyó en nuestro desafío como profesionales. Acompañar y sostener a las instituciones, ahí donde la equidad y la inclusión parecía desvanecerse. Equipos de conducción y Docentes trabajando sin límites de horario, poniendo a disposición sus dispositivos tecnológicos, con miedo a contagiarse en las entregas de canastas. Muchas familias impotentes, al no poder “cumplir con el modo virtual” por falta de conectividad y/o dispositivos necesarios, o desconocimiento para utilizarlos. Impotentes al momento de tener que acompañar a sus hijos en el acto pedagógico sin contar con los conocimientos y/o las herramientas necesarias.

Durante este 2021, al ir conformando los modos de trabajo en la presencialidad, los docentes nuevamente se dispusieron a pensar el armado de grupos pequeños,  y un nuevo modo presencial “cuidado, distanciado”, dejando atrás todo tipo de contención corporal. Igualmente, retomar el contacto con sus alumnos fue muy significativo para todos.

Nuestro trabajo consiste en acompañar a las instituciones educativas, tanto de nivel inicial como primario, a que se puedan dar algunas condiciones para que los aprendizajes se produzcan, para que ese vínculo tan necesario entre los docentes y los estudiantes se pueda sostener.

También en acompañar a las familias a que ese encuentro sea posible.

Nuestra intervención está situada, en el contexto de cada escuela, en la singularidad de cada situación. Pero ello no se da sin el encuentro con cada docente, con cada equipo de conducción.

La pandemia nos impone otros modos de pensar la escuela, de pensar la tarea docente, de pensar la tarea de los equipos que acompañamos las trayectorias escolares. Y es necesario que las decisiones políticas acompañen ese trabajo, que esas condiciones que se tienen que dar para pensar nuevos modos al interior de cada escuela, vaya acompañado de políticas públicas acordes a los tiempos actuales.

En estos momentos donde está en juego la salud de toda la población, se hace necesario retomar y pensar qué priorizamos. Sabemos que el encuentro de cada niño, niña y adolescente en la escuela, con sus docentes, no se reemplaza con el trabajo remoto, pero es  una posibilidad de seguir sosteniendo el lazo, de continuar poniendo en juego los contenidos.

Hay mucha angustia por la situación actual tanto en los estudiantes y familias como en los docentes.

Una vez más, la escuela debe ponerse  a la altura de la demanda social. La demanda actual pone el foco prioritariamente  en el cuidado y la salud. La distancia física no implica distancia pedagógica y afectiva. Sin embargo, para que esto pueda llevarse a cabo en forma equitativa e inclusiva, con todos los requerimientos necesarios para tal fin, es necesario que haya un Estado presente que garantice dichos derechos y obligaciones.

Consideramos necesario que se adopte la medida propuesta por el gobierno nacional, dado que apunta a sostener la institucionalidad de todos los sectores involucrados y no quedar librado a la decisión individual de cada ciudadano.

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Colaboradores diversos Huellas Suburbanas
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