“Deportivo Morón debe transitar el camino hacia su autogestión”

Entrevista al Dr. Ítalo Selser, referente de la agrupación “Garragallo” del Club Deportivo Morón

Por: Manuel Garrido y Daniel Chaves

Nos reunimos para conversar con el Dr. Ítalo Selser en lo que constituyó, para los tres participantes del encuentro, un retorno formal a compartir un café, con todos los protocolos del caso, en uno de los tradicionales espacios (uno de los supervivientes a la pandemia) gastronómicos del casco céntrico de Morón.

Puntual, de trato afable, el dirigente que integra la UCR local y trabaja activamente en su otra gran pasión, que es el “gallito” de Morón, compartió algunas reflexiones, y entre anécdotas y obsequios de materiales para la lectura, nos recordó que, entre otras cuestiones, fue Director Provincial regional del Patronato de Liberados bonaerense, “donde se asiste a la persona para que, en la medida de lo posible, no cometa más delitos, y también se las controla con algunas reglas de conducta”, según nos sintetizó.

Una de sus principales ilusiones pasa por aportar a la transformación definitiva del Deportivo Morón en “un club deportivo responsable, que tenga verdadero compromiso local”. Se muestra marcadamente opuesto a las soluciones emanadas desde las billeteras de un reducido puñado de dirigentes en condiciones de hacerlo. Apuesta por el desafío de forjar los cimientos institucionales para dotar al club de capacidad de autogestión en una proyección a mediano plazo. “No podemos resolverle las cosas sin saber de dónde se logra eso, así no vamos a tener nunca un espíritu ni una moral ganadora. No sería bueno que caiga en una situación municipalizada porque el gobernante de turno quiera poner un pie político asegurado ahí, para intentar disponer de un electorado cautivo… no es bueno que el club permita a ese nivel la injerencia política exterior”, resaltó.

Es como depender permanentemente de un mecenazgo…

Si queremos un club pujante, comprometido, un club no de socios sino de asociados al club, sea quien sea el que lo presida circunstancialmente, entonces tenemos que comprender que el club no puede ser una estructura mantenida. El club debería estar transitando el camino hacia su autogestión, y no eso de que nos aparecen agujeros negros, como que de buenas a primeras, con seis meses de pandemia en el medio, están resueltos los juicios laborales…  Ello también requerirá de políticas para revertir esa tendencia recurrente a acumular juicios que lastiman las arcas del club.

Fuera del grabador, nos comentaba también su pretensión firme de luchar por el retorno del público visitante a los estadios…

Claro que sí. De hecho, Deportivo Morón, como emblema del oeste y junto a otros clubes de su categoría, debería ser el epicentro de una nueva gestión para erradicar en un futuro no tan lejano la violencia en el fútbol, y así poder llamar nuevamente al público visitante. ¿Cuándo nos vamos a decidir a empezar con esa tarea? ¿Cuánto dinero se pierde por no poder traer al público visitante?

Hoy el club, si hace las cosas bien, está cerca de la posibilidad de participar en la liga mayor. Pero el verdadero problema es mantenerse después. No quiero las soluciones mágicas. En la última asamblea me dijeron que había un problema grave con los juicios, y después aparecen solucionados no se sabe cómo. Además, siempre se apela a descargar la crisis en el aumento de las cuotas sociales… ¡Pero por lo menos que ese esfuerzo le valga la pena a la masa societaria!

Usted menciona una búsqueda de alcanzar un club autogestionado, ¿Qué elementos deberían entrar en juego?

Las instituciones te instan a un determinado comportamiento, que te rigen como ciudadano. El Deportivo Morón es una institución importantísima, pero lo debe ser plenamente, y no sólo en términos futbolísticos. Hay que orientar la función social del club.

De izquierda a derecha: Italo Selser, Daniel Chaves, Manuel Garrido. Conversaciones sobre la pasión del gallito de Morón

¿Por ejemplo?

Interactuar con las escuelas de la zona, tanto primarias como secundarias. Una parte del campo de desarrollo intelectivo de los chicos tiene que venir por referencia del club de barrio. Firmar convenios recreativos con otras instituciones para darle mayor utilidad al predio de Pontevedra, y simultáneamente iniciar gestiones con el municipio de Merlo para darle mejor accesibilidad al lugar.

¿Para cuándo el mentado nuevo estatuto? En todo caso, ¿En qué mejoraría la situación una vez que éste se implemente?

Hoy el Deportivo Morón está frente a un dilema de corte presupuestario, de financiamiento… y nadie está ajeno a poder poner lo mejor de sí para resolverlo. Integro una novedosa agrupación llamada “Garragallo” desde la cual acompañaremos a una de las listas que van a participar de la próxima elección en el club (se trata del Frente Morón para Todos, que lleva como candidato a Matías Milocco). Aplicando el nuevo estatuto habría, por fin, la representación en un 20% para la minoría. El nuevo estatuto lleva en espera de ser aplicado demasiada cantidad de años. No obstante todo ello, yo veo que se viene una nueva generación de gente con ganas de hacer cambios. No voy a negar que el actual presidente (Roque) Labbozzetta está poniendo un gran corazón y hasta patrimonio suyo en el club. Pero considero que hay quienes pueden conseguir esos recursos y pueden guiar al club en esos términos rumbo a una autogestión, que no será inmediata, sino mediata. Hay que pensar en proyectos a largo plazo, en todos los órdenes. En el caso del club, la constancia devendrá en encontrar un amesetamiento pero en las alturas. Nos merecemos un club que pueda representar al oeste bonaerense siempre desde allá arriba; tiene el estadio, la gente, está ubicado en el corazón del oeste…

Asimismo, Morón en tanto ciudad, entra en la categoría de “ciudad habitación”: no tenemos ruralidad, pero tampoco tenemos industria ya que se desindustrializó muchísimo. Pero tenemos un centro comercial envidiable, y se ha poblado de edificios durante los últimos 20 años de un modo increíble. Morón tiene que buscar atracciones para conformar a sus ciudadanos y, desde ahí, autogestionarse de manera inteligente. Eso rige tanto para las obligaciones municipales como para las posibilidades de las instituciones deportivas.

Estabilidad como prioridad, y siempre la mirada puesta en un futuro mejor

En Argentina tenemos que ordenar las cosas para que el futuro, tal vez, sea más estable. Hay que orientarse a buscar una estabilidad sobre la base de proyectos a largo plazo. Luego el bienestar llega solo, porque si el país es estable política, económica y jurídicamente, lo demás llega por decantación. Va a llevar un tiempo, pero una vez que construyamos esos cimientos, vamos a ser imbatibles.

El poema dice que el árbol goza de lo que tiene florido gracias a lo que tiene sepultado… es decir, si forjamos buenas raíces, buenos también serán nuestros frutos. Ahora hay que ponerse a trabajar en tal dirección.

Manuel Garrido
Manuel Garrido
manuel.garrido@huellas-suburbanas.info