VICENTIN: LA CLASE DOMINANTE Y SU INVENTO MAS PERFECTO

Las clases altas saben imponer sus modalidades como “normas” que el resto no perteneciente adopta como propias y aspirar a aplicar, o admirar y respetar. Ellos son los que manejaron siempre los medios masivos de difusión, hoy hegemonizados y cartelizados. Con ello lograron imponer su lógica a toda la sociedad. Así “hacen” que la clase media y baja traten de incorporar esas maneras de ser, como rutina o como objetivo para su cotidianeidad. Incluso logran que algunos se vuelvan conservadores y de derecha. “El pobre de derecha” pareciera ser su invento más perfecto.

“La gente de Barcelona sigue valorando tener una segunda residencia en Cadaqués o en Mallorca, un piso en el Ensanche de doscientos metros cuadrados, y en general cosas como tener servicio doméstico, disponer de tres coches, e ir a esquiar con frecuencia. Siguen siendo muy valoradas. Son símbolos de estatus de toda la vida, como el vivir de las rentas, que siguen en auge”- Extracto de una publicación española, de la cual incluí el link al final de esta nota.

Ellos, la clase alta, son los que cooptaron a algunos “comunicadores”, que adrede no llamo periodistas. Porque sencillamente no lo son. Son comunicadores de los intereses de esa clase. Son los máximos ejecutores de la confusión. Por poder, por dinero o los menos por convicción. Estos últimos ya eran ricos. Ellos o sus familias, antes de ser “empleados” de la clase alta. Los que se dedican todo el día a confundir y ocultar.  Creando un relato mentiroso, que favorece a los poderosos, muchos de la cuales son dueños de los grandes medios, o sus mayores aportantes de pautas publicitarias. Con dineros propios o del estado, cuando logran apoderarse de él como ocurrió entre el 2015 y 2019.

Hay muchas modalidades que esa propia clase “esconde”, tapa, oculta, omite difundir. Porque son costumbres irracionales, a veces fuera de época, impracticables para quien gusta de ahorrar y racionalizar los recursos disponibles. Ejemplifico. Una diva de Hollywood tenía la excentricidad de llenar su bañadera con espumante para luego sumergirse. Tomaba baños etílicos.

“Las personas de clase social más alta, con más recursos económicos y educación, tienden a comportamientos menos éticos que las personas con menos recursos, sostiene un estudio del equipo del investigador mexicano Rodolfo Mendoza Denton, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de California (Berkeley), publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.” (Reproducido en elPeriódico. Ver link en FUENTES)

Una persona me contó que sus padres, trabajaban para un millonario vinculado al poder. Este tenía mansiones en varios puntos del país. Este matrimonio eran caseros en la casa que estaba ubicada en una ciudad de la Costa Atlántica. Allí, como en todas las residencias de este poderoso empresario argentino, se seguían rutinas estandarizadas. Por ejemplo se debían cambiar todas las lámparas de las luminarias del parque, en determinada fecha, estuvieran o no quemadas. Había que limpiarlas un determinado día de la semana estuvieran o no sucias. Así con todas las rutinas de mantenimiento. Existía un orden a cumplir en un manual de instrucciones.

Lo que más me llamó la atención era que la chimenea debía estar prendida siempre en invierno, porque el “patrón” podía llegar en cualquier momento, sin avisar. Ni él iba a llamar con anticipación antes de llegar a SU casa, ni tampoco sus secretarios. Siempre arribaba sin avisar. Por eso todos los días, también los empleados tenían que cocinar un menú pre determinado. Hubiera o no comensales a la mesa, porque el patrón podía llegar justo a la hora del almuerzo o la cena a cualquiera de sus casas y estaba determinado por “la organización” que iba a comer él. Ya dijimos, llegaba sin avisar.  Lo cierto que la gran mayoría de los días, en la casa de la Costa Atlántica, esa comida sobraba. Los caseros, un matrimonio de clase media baja, padres de la persona que me relató todo esto, habían decidido comprarse unos freezer bien grandes, donde almacenaban las porciones de alimentos, muchas veces intactas. No eran capaces de consumir todos los alimentos que elaboraban, por orden de la organización de las mansiones. Entonces, su hijo viajaba cada quince días con la familia para visitarlos y de paso vaciarle las existencia de comida congelada y la que también alcanzaba para llevarse a Villa Martelli, donde vivía con su esposa e hijos, los alimentos congelados para que su padres no tuvieran que tirarlos a la basura, porque NADIE los iba a consumir. Por suerte alguien aprovechaba esa irracionalidad. En otras de las mansiones los caseros tiraban a la basura esa comida, que seguramente muchos necesitan para llevarse a su estómago. Esto ocurrió cuando corrían los noventa. No estábamos en un momento de vacas gordas, había desocupación, despidos, hambre, en parte gracias a las privatizaciones de las cuales este empresario había participado. Doble pecado que conviene cubrir y no difundir.

La poderosa clase patricia en nuestro país, cometió también barbaridades con los habitantes originarios: matanzas, exterminios, cárceles, hambrunas. Realizadas durante las conquistas de los distintos territorios. Usaron al Ejército para eliminar a los pobladores de las zonas más productivas de la pampa bonaerense y luego a las fuerzas de seguridad para resguardar la propiedad privada, usurpada por ellos a los pueblos originarios. Siempre hicieron uso del estado en beneficio propio. La historia se actualiza hoy en muchas provincias cuyas tierras se van incorporando al sistema montsantístico del agronegocio. Expulsando a sus verdaderos dueños. Los pueblos originarios.

Similares atropellos hicieron en casi todos los continentes los conquistadores, usurpadores y apropiadores. Muchas de estas acciones quedaron ocultas, por la historia, durante años. Encubriéndolas.

¿Qué pasó en el norte de Santa Fé, más concretamente, en Avellaneda y Reconquista?

En la última elección nacional casi el 42% por ciento de los votantes aprobaron las deplorables condiciones, económicas y sociales, impuestas por la oligarquía durante cuatro años. Dentro de esa misma lógica, las intendencias de Avellaneda y Reconquista, en Santa Fe, apoyan al vaciador y tránsfuga Directorio de la quebrada Vicentin.  El caso no es para análisis económico, ni siquiera político, sino psiquiátrico. Hay un problema mental en la élite de esos pueblos. Hoy el intento de expropiación de esa empresa, nos demuestra nuevamente como esa clase poderosa empresaria logra que hasta los trabajadores perjudicados defiendan la causa de los patrones. Aunque esta empresa haya perjudicado con la política extractiva de las riquezas de la tierra a toda la región. Aunque haya defraudado la confianza de 1850 pequeños y medianos productores, que le entregaron sus cosechas y fueron estafados. Aunque estafaron a los bancos De Santa Fe, Provincia de Buenos Aires, Ciudad entre otros y sobre todo al Banco de la Nación Argentina, a los que no le pagaron las deudas contraídas por anticipos de exportaciones. Aunque hayan contrabandeado los de granos hacia Paraguay para exportarlos, donde funciona una exportadora propia, llamada Vicentin Asunción, que comercializa los granos argentinos, para así poder evadir impuestos utilizando como método el  delito del contrabando. Aunque impunemente dejaron de pagar los sueldos a sus empleados de todas las plantas productivas. Bueno así y todo, parte de los pueblos de Avellaneda y Reconquista, Santa Fe, salieron a manifestar su rechazo al salvataje e intervención estatal, que intentará recuperar a la empresa, para sacar de una segura la quiebra a la región norte de la provincia y a esos pueblos que se oponen a ser rescatado por el Estado Nacional. Protestan con consignas absurdas como “Todos somos Vicentin”. Sabiendo que este grupo empresario estafó a todos y que además fue el máximo aportante a la campaña de Juntos por el Cambio. Mientras esto sucede en las calles y es reproducido por TN, Canal 13 y sus subsidiarias provinciales para que sea emitido por todos los medios nacionales, el ex CEO de la empresa trataba de pasar parte de la cuarentena en su yate navegando el Paraná. No hay mejor invención de esta clase que el pobre de derecha, confirmado.

 Fuentes:

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-04-06/fui-a-una-fiesta-de-la-clase-alta-me-senti-como-un-negro-en-una-reunion-de-racistas_198292/

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20120228/la-gente-de-clase-alta-tiene-comportamientos-menos-eticos-segun-un-estudio-1462581

Roberto Coluccio
Roberto Coluccio
roberto@huellas-suburbanas.info