Un 2 de Abril, visto desde Inglaterra

Por Roberto Maydana
Colaborador especial desde Maidstone, Inglaterra

Hace casi dos años que vivo en Inglaterra pero éste fue el primer 2 de abril que pasé en tan lejanas tierras, ya que el año pasado me encontraba de vacaciones en Argentina y me tuve que quedar con las ganas de vivir la experiencia de, siendo argentino, vivir un día tan especial «de visitante»
Cada 2 de abril, al despertarme en Buenos Aires, el ambiente recordatorio se hacía presente inmediatamente; al desayunar, los periódicos recordaban a los héroes caídos en combate y en general adelantaban la agenda de actos del presidente de turno; en la televisión y en la radio solía haber entrevistas a ex combatientes, móviles cubriendo las expresiones de todo el arco político y alguna que otra historia inédita digna de ser contada. A medida que me iba encontrando con familiares y amigos, el tema Malvinas se hacía presente instantáneamente y al navegar por internet, las redes sociales compartían fotografías reivindicando que «Las Malvinas son argentinas» El 2 de abril, desde el comienzo del día, era un día dedicado a la memoria de aquellos jóvenes enviados a morir. Ahora que lo pienso mejor, el recuerdo de Malvinas ya comenzaba a las doce de la noche del día anterior, con el himno nacional sonando en cada medio de comunicación.
Ayer por la noche, 1 de abril, me fui a dormir con una cierta ansiedad curiosa que se vería resuelta al despertar. Y entonces empezó mi primer 2 de abril en Inglaterra.
Me levanté muy temprano, a las 3:30 hs, ya que mi turno laboral del día de hoy fue de 4:30 a 12 del mediodía. Las primeras impresiones las obtendría durante mi rápido desayuno, aún estando bastante dormido. Puse BBC 1 y emitían un programa grabado (lógico, a esas horas…), pase por BBC News y lo mismo. Fui al trabajo… ya miraría la tele al volver a casa, cuando seguramente ya se estaría hablando en cantidad sobre las islas que ellos llaman «Falklands»
En mi trabajo comparto tareas con gente de una franja de edad entre los 17 y los 60 años, por lo que podría obtener pensamientos variados. Sin embargo en ese momento comenzó una desilusión que, debo decirlo, me la veía venir. Nadie hizo alusión al tema Malvinas: ni un compañero.
Desde que llegué a Inglaterra estaba seguro que al mencionar mi nacionalidad, lo siguiente sería alguna mención, por parte del otro, sobre Malvinas, sin embargo nada de eso ocurrió. El 99% de las personas inglesas que fui conociendo (y que siempre me trataron con cordialidad) jamás mencionaron la guerra. Y a aquellos a los que les recordé el conflicto, me respondieron de manera superficial, con frases en inglés que pueden ser traducidas como «ah.. sí, eso pasó hace mucho tiempo» o «son cosas de los políticos» o «Ni sé dónde queda esa isla»
Solo dos ex compañeros de trabajo me hablaron alguna vez sobre Malvinas. Uno, un joven de 20 años, con el que me une una grata amistad, me dijo que sabía sobre el tema porque estuvo en una escuela militar y porque muy pronto se uniría a la armada. Al consultarle su opinión acerca de si las islas eran argentinas o inglesas, me respondió con un rotundo «Inglesas, por supuesto» y agregó que lo creía así porque siempre le enseñaron eso «como supongo que tu pensarás que son argentinas, en base a tus argumentos» Me sorprendió cuando me contó que viajaría a mitad de año a las «Falklands» como parte de su preparación militar. Le pedí que honrara a los caídos de ambos lados y me dijo que sí. Es una buena persona con la que, por supuesto, nos hacemos chistes a diario; él aprendió a decir en español «las Malvinas son inglesas» y yo le recuerdo siempre La Mano de Dios (‘Hand of God), lo que lo hace poner rojo de bronca.
La segunda persona con la que hablé de Malvinas fue una de mis managers, quien además de adorar a las fuerzas armadas (como todos los ingleses) defiende con tesón y enfado la propiedad inglesas de las islas. Habla muy rápido y mal, lo que unido a mi básico inglés, no me permitió profundizar más en el debate, pero los dos dejamos claros nuestros puntos de vista, lo que no afectó para nada nuestra relación laboral. Me contó que uno de sus mejores amigos había muerto en la guerra de Malvinas, lo que (puede parecer tonto, lo sé) me hizo pensar en el hecho de que también hay gente inglesa que perdió a conocidos en la guerra.
Al llegar a casa me pude a navegar por internet y en Facebook, donde tengo al menos 50 amigos ingleses, había solo una referencia a Malvinas, que venía por parte de la misma manager que acabo de mencionar. Había escrito lo siguiente:
«Today is the 33rd anniversary of the start of the Falklands war … 255 troops lost their lives protecting our people on the island … The Argentinians may think the island is theirs and they may attack again but we don’t go down without a fight … «

Lo que traducido significa algo así como «Hoy es el 33 aniversario del comienzo de la Guerra de Malvinas. 255 soldados perdieron sus vidas protegiendo a nuestra gente en la isla. Los argentinos tal vez piensan que las islas son de ellos y ellos tal vez ataquen otra vez, pero nosotros no vamos a caer sin pelear»
¿Fuerte, no? Sobre todo me llamó la atención ese fragmento que deja a entender que los argentinos podemos llegar a estar pensando en atacar la isla, cuando desde la Presidenta hacia abajo, y desde hace muchos años, todos y cada uno de ellos no paran de repetir que no queremos otra guerra, que el único camino posible es el de la vía diplomática. Sin embargo el pensamiento de mi compañera de trabajo tiene un por qué: los medios de comunicación de Argentina no son los únicos que manipulan, los de acá no se quedan atrás, y desde hace tiempo vienen dando a entender que Argentina (con ayuda de Rusia) podría estar pensando en una «invasión»
En tiempos de elecciones generales (son el 7 de mayo) todo vale para captar votos y si hay que apelar al sentido patriótico, pues, lo hacen.
Mientras tomaba unos mates por la tarde, repasé nuevamente la televisión, ahora en vivo, pero en dos horas BBC News no hizo mención alguna al tema. Entonces me puse a observar el periódico «The Times» que compré al salir del trabajo: nada. Apenas siete palabras en una mini sección llamada «en este día» y que recuerda la guerra de la siguiente manera: «En 1982, Argentina invadió las Islas Malvinas»
No dicen nada sobre quién invadió primero las islas, mientras gobernaba Luis Elías Vernet, primer gobernador argentino tras la independencia de España por parte de nuestro país. Nada.
Wikipedia define la palabra Negación como un mecanismo de defensa que consiste en enfrentarse a los conflictos negando su existencia o su relación o relevancia con el sujeto.
Sería lógico que Inglaterra, que «dice» defender la «libertad» en el mundo, se sentara a negociar diplomáticamente la situación de Malvinas. Pero mientras Argentina recuerda cada día, y especialmente el 2 de abril, aquella funesta guerra y reclama justamente la soberanía, este argentino confirmó que en Inglaterra, en cambio, optan por la negación. Si dos no quieren, uno no puede.

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