SUR, COVID19 Y DESPUÉS…

Tal vez, y solo tal vez, vayamos a llegar a comprender algún día el origen de este silencioso e invisible enemigo que se ha adueñado de la salud de  la humanidad.  Quizá haya sido un virus biológico natural, mutante, procedente de la globalización. Otra posibilidad, es que sea un virus quimérico, creado como arma biológica en algún laboratorio. Ambasson  teorías posibles. Existen quienes lo comparan, por su expansión,aunque no por los decesos producidos, con la pandemia de gripe española  desatada  en las postrimerías  de la Primer Guerra Mundial.  Curioso nombre el de esa enfermedad, reportada por primera vez el 4 de marzo de 1918, en Fort Riley (Kansas, Estados Unidos). Siendo considerado como «enfermo cero» el cocinero de esa unidad militar, Gilbert Michell.

Lo que sabemos es que los primeros  infectados por el Covid19 se ubican en China. Desde allí, el contagio  salta a Irán provocando la muerte a altos cargos del gobierno y luego aparece en el norte de Italia.  Si volcáramos esos datos ordenados sobre un globo terráqueo, se podría verificar que se trata de la histórica “ruta de la seda” que en estos tiempos China intentaba reactivar. ¿Será casual que el virus haya dinamitado su funcionamiento?

La pandemia también nos permitió observar en los “países centrales” algo a lo que estamos más acostumbrados a ver nosotros los suramericanos.  El  enfoque neoliberal de la salud como mercancía y no como derecho ciudadano.  La falta de presupuesto y la dejadez de la Sanidad Pública de varios países europeos mostró sus “colmillos”, hincándolos sobre quienes más necesitaban de ella.  El coronavirus también ha logrado que la sociedad se vuelque hacia el Estado para exigir mejores cuidados.

Mientras esto sucedía, en nuestro país, estas circunstancias indicaban que había que prepararse para enfrentar lo que se venía.  Las dificultades radicaban en que veníamos de padecer otra pandemia, que fue política, y que había dejado desnudos al Estado y al neoliberalismo que lo había azotado. La salud, la educación, la ciencia fueron destruidas por el macrismo hasta donde pudo llegar, ya que no tuvo más tiempo.

Macri atomizó la salud pública, a la que degradó de Ministerio a Secretaría, desfinanció el Malbrán (50% del presupuesto recortado), atacó sistemáticamente al ejemplar sistema científico (Ministerio de ciencia, tecnología e innovación, Conicet, el mismo Malbrán, INTA etc.) que se había construido durante los doce años de gobierno popular y la educación pública, que recibió con el 6,50% del PBI, Macri la devolvió con el 4,5%. Con o sin pandemia, paso a paso se deberán modificar estos parámetros en defensa de la Patria, iniciando un proceso de desarrollo.

Una drástica cuarentena como defensa inmediata ante la emergencia biológica y un alto compromiso social ayudaron a enfrentar al virus. Un día esta“peste”del Covid19 habrá pasado a la historia, y quedará mucho por reconstruir en el país.  Cuando eso ocurra, tendremos una patria económicamente más débil, y todo gracias a la pandemia socioeconómica que gestó en forma planificada el macrismo.

Para recuperar nuestra economía será necesario implementar un programa, que incluya algunas semejanzas al New Deal,  y, si se puede, desarrollarlo con un amplio consenso político como se dio entonces en Estados Unidos. En aquel país, dicho plan fue tomando forma en los primeros meses del gobierno de Roosevelt, en 1933. Las políticas económicas tuvieron tres ejes centrales: 1. El incremento del consumo. 2. La política agraria.  3. La búsqueda de una solución al problema del desempleo. Hoy en día existe una coyuntura bastante similar entre aquella depresión mundial y la actual, y también acumula una herencia interna desfavorable al gobierno de Alberto Fernández.

Cuando el virus esté completamente controlado, cuando concluya la pandemia, dejando tras de sí la tragedia socio sanitaria y económica global, Argentina podrá encontrar su oportunidad histórica.  Con el peronismo unido se podrá plantear un gobierno de Unidad Nacional que reconstruya el proyecto de Nación. No ha de haber espacio para más individualismo en el planeta.

Algo que está comenzando a desarrollarse, es el robustecer alos organismos de ciencia y tecnología.  ¿Para qué, se preguntarán algunos?  Pues porque ello nos permitirá la creación de nuevo polos tecnológicos, la reorientación el sector agropecuario hacia rubros de mayor valor agregado que faciliten modificar nuestras exportaciones, así como también apuntar a la reindustrialización y el fortalecimiento del consumo interno.

Será importante además el rol de nuestras FF.AA. en determinados rubros de industrias estratégicas. Hoy, este ejército ha recuperado valor ante nuestro pueblo, ya sea fabricando alcohol en gel y barbijos, obrindando asistencia alimenticia y sanitaria  a la población. Es aceptar,  también un rol diferenciado de aquellos uniformados que torturaban y mataban.

Deberemos enmarcarnos en  un plan estratégico nacional.  El mismo deberá comprender: soberanía energética, soberanía monetaria, sustitución de importaciones críticas, salud pública, soberanía alimentaria, y políticas industriales nacionales (con producción privada y estatal, incluyendo también empresas de capital mixto).

En el mundo post pandemia existe la posibilidad de encontrar dos caminos.  Uno de ellos conteniendoparte de lo que hemos visto hasta hace poco y que lleva hacia el dominio de las corporaciones gracias a la cantidad de  mano de obra aprovechable y a la disponibilidad de recursos naturales. El otro es el resurgir de los Estados Nacionales como actores fundamentales del nuevo orden mundial. Es este último el que tenemos que recorrer, porque tenemos el capital humano que va a facilitar la creación de las tecnologías que nos faltan. Ya que si podemos alimentar a 300 millones de personas será tiempo de optimizar, entre otras cosas, los productos que podamos exportar.

Sabemos que hay una grieta, que se intenta cerrar, pero somos conscientes de que hay sectores opositores con apetencias de clase a los que no les interesa en lo más mínimo y que están dispuestos a todo por volver a rapiñar el país.  Día a día lo demuestran con sus presiones, con los ataques  a full con sus trolls, e intentando desdibujar la realidad  en la tele a cargo sus personeros explícitos

Estamos aquí abajo, en los confines del globo terráqueo y la labor a desarrollar parece una tarea quijotesca. Pero la respuesta será: más patria, más estado, más autodeterminación nacional;más pueblo y menos mercado, menos transnacionales, menos dependencia. Será esta salida, o no será.

Juan Carlos Dennin
Juan Carlos Dennin
juancarlos@huellas-suburbanas.info