¿Sólo comercial?

La actual guerra comercial entre China y los Estados Unidos, aceleró el panorama político, social y estratégico mundial. Si bien estas disputas se han sucedido en mayor o menor medida a través de la historia entre diferentes países y por diferentes cuestiones, la actual crisis tiene como rasgo característico el hecho de involucrar a dos potencias; una en continuo ascenso productivo y expansión comercial, y la otra, en un constante deterioro.

Son el enfrentamiento de dos culturas, dos civilizaciones, dos filosofías, dos visiones opuestas de concebir y relacionarse con el mundo. Resumiendo, es la ancestral disputa entre oriente y occidente.

Para proteger sus economías, ambos modelos elevaron sus tasas arancelarias a las importaciones, defendiendo sus industrias y los mercados internos. Sin embargo, existe una diferencia conceptual, sobre la manera de comerciar con el mundo.

China procura crear y/o reforzar lazos de intercambio comerciales con diferentes países, fortaleciendo además sus economías e infraestructuras para lograr una paridad de intereses que beneficie a ambos actores.

EEUU, trata de ganar mercados desestabilizando  gobiernos y debilitando sus economías, e inclusive, con  el pretexto de “defender la democracia”, invadiendo países con el agravante de arrastrar a la miseria a sus sociedades, en aras de sus propios y mezquinos intereses.

Un claro ejemplo, fue la intervención norteamericana en Europa durante la segunda guerra mundial. Primero dejó que el conflicto se intensificara, para después involucrarse como los “salvadores”, e imponer sus condiciones. Pero la real intención era frenar la contraofensiva soviética al término de la conflagración, y con el objetivo de afianzar su posición, EEUU implementó un plan de ayuda económica (Marshall), para dieciséis países europeos occidentales.

En medio de una guerra fría en el año 1957, se crea un mercado común europeo, formado por seis países, entre ellos Alemania e Italia (países que fueron derrotados en la guerra), hecho que EEUU nunca perdonó.

En la actualidad, Europa es el centro de nuevos conflictos culturales, políticos y económicos, tanto a nivel continental, como en cada uno de los países de la comunidad. Este volver a repetir la historia, está motivado en el interés  de EEUU en desarticular a la CE geopolíticamente, por temor a que Rusia, a través de tratados logre la salida a los puertos del Atlántico. Pero fundamentalmente Europa, un continente que siempre fue colonizador, ahora se siente colonizado por EEUU, y a su vez, se siente invadido por inmigrantes de países que ellos mismos destruyeron.

China y Rusia integrantes del Brics, además de haber intensificado los lazos de ayuda mutua y cooperación regional, han iniciado una apertura comercial a nivel global.

El comercio entre Asia y Europa, que se realizaba través a de la ruta de la seda antes de la era cristiana cruzando las estepas rusas, en la actualidad se ramificó con la ruta marítima, que partiendo de los puertos del pacífico, cubren países  africanos, llegando a los puertos europeos sobre el Atlántico.

En este contexto mundial, el panorama geoeconómico de sudamérica se encuentra en una crisis, que como tal, además de producir incertidumbre sobre su futuro, también abre una oportunidad para producir modificaciones en el camino hacia la Patria Grande.

Vemos como se cambia en poco tiempo, de un asimétrico proyecto comercial entre Mercosur y la Comunidad Europea, a una demonización, persecución y castigo hacia Venezuela.

La formación del ocasional Grupo de Lima, sólo para quedar bien con EEUU.  Apreciamos el incalificable situación en Brasil con Lula y Dilma, o lo ridículo de nuestro actual gobierno.

Por otro lado, vemos favorablemente el surgimiento de Obrador en México, y el gobierno de Evo en Bolivia.  Es evidente que no sólo se trata de una cuestión comercial, si no que atrás de este tema, están los recursos naturales de nuestra región, y que en tiempos no muy lejanos, serán  indispensables para el desarrollo de la humanidad.

Luis Miguel Caracciolo
Luis Miguel Caracciolo
luiscaracciolo_siglo21@hotmail.com