Patear la historia del deporte: El decreto de Macri y La venta del CENARD

El 30 de enero pasado se conoció la noticia de que Mauricio Macri firmó un decreto que convierte la Secretaria de Deportes de la Nación en una Agencia de Deporte Nacional, lo que confirma la privatización del deporte en la Argentina. El argumento del Gobierno apunta hacia un  reordenamiento normativo que permita la toma de decisiones y ejecución de las políticas vinculadas al fomento del deporte en forma ágil y eficiente”, pero el verdadero trasfondo de esta decisión es el avance y la facilidad burocrática para la venta de las más de 700 hectáreas que tiene la Secretaria de Deportes y destinarlas al negocio inmobiliario. Entre las facultades de la Agencia, se encuentran “las ventas, locaciones u otras formas de contratación de sus bienes muebles y servicios».

Uno de los terrenos más codiciados por el sector privado, es el del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD), el cual dejará de funcionar en su lugar actual, en pleno barrio de Nuñez, la zona más cara de la Ciudad de Buenos Aires, y será trasladado al  Parque Olímpico de Villa Soldati, que fue inaugurado para la realización de los Juegos Olímpicos de la Juventud en el año 2018. En los actuales terrenos del CENARD se llevará a cabo un proyecto del Gobierno porteño denominado “Parque de la innovación”, que constará de desarrollos inmobiliarios, viviendas, oficinas y empresas.

También  se concretó la venta del Tiro Federal Argentino, ubicado frente a la cancha de River, el cual fue adquirido a fines de 2018, con el objetivo de realizar negocios inmobiliarios, por un grupo empresario al que pertenece el presidente del Comité Olímpico Argentino (COI), Gerardo Werthein

El CENARD fue construido en la década de 1950, cuando el entonces presidente Juan Domingo Perón, mediante un decreto, le cedió el terreno que por entonces era ocupado por el Club de Correos y Telecomunicaciones y de Arquitectura al Ministerio de Educación y Justicia como Centro Nº 1 de la Dirección Nacional de Educación Física para ser utilizado por Acción Social y Deportiva.

En 1954, otro decreto de Perón, destinó el terreno a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), se programaron así distintas actividades deportivas y sociales para estudiantes de Capital y el Gran Buenos. Estas fueron las primeras políticas que apuntaron a entender al deporte como una herramienta con contenido social y político. La idea del Gobierno peronista era asignarle un lugar a la juventud en el marco del Según Plan Quinquenal

Con la llegada de la Revolución Libertadora, el centro se cerró y el predio fue utilizado  para la División de Remonta y Veterinaria del Ejército. “En 1955 desapareció todo: quemaron y destruyeron todo, menos el auditorio que aún está y es Monumento Histórico” manifestó el docente e historiador Ricardo Crudo a la radio ArInfo.

En la década de 1960 el gimnasio Carl Diem fue destruido por un incendio y recién fue reconstruido en los años 80, junto con el  Instituto de Educación Física Romero Brest, otro de los terrenos estatales que el Gobierno porteño planea vender, lo que generó un fuerte rechazo de la comunidad educativa en los últimos meses del 2018.

El Gobierno militar inauguró a principios de los 80´ el  Centro Deportivo Nacional (Cedena), primera instalación deportiva nacional, que luego fue denominado con el histórico nombre de CENARD con la llegada de los Juegos Panamericanos de Mar de Plata 1995.

Fue la década del 90´ la que dio lugar al surgimiento de deportistas argentinos de élite como Emanuel Ginobili o Luciana Aymar, de quienes aún se espera un pronunciamiento sobre la decisión del Gobierno Nacional de degradar a la Secretaria de Deportes a Agencia Nacional.

En el año 2007, el diario La Nación publicó una nota bajo el título “El Cenard, un predio histórico que se renueva”, en donde se celebraba la inauguración de una pista de sintético para el atletismo, lo que le permitía a la Argentina ascender de categoría ante la Federación Internacional (IAAF).

En diciembre del 2009 el Congreso Nacional sancionó la ley N0 26.573 que creó el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), bajo el fundamento de promover el deporte olímpico, algo que se observó con la entrega de miles de becas hasta el 2018, cuando se aumentaron los requisitos de entregas de las mismas con una consideración puramente meritocrática  similar a la que se estableció en las becas “Progresar”

La judoca Pareto, medalla de bronce en Beijing 2008 y medalla de oro en Rio de Janeiro 2016 manifestó en su momento que gracias a la creación del Enard los deportistas argentinos lograron mejores condiciones de entrenamiento y de acceso a competencias que sin su apoyo no se podrían realizar. La ex nadadora y medallista olímpica Georgina Bardach lo definió como “lo mejor que le pasó al deporte argentino”

El Estado hoy se retira de todo tipo de fomento a la actividad deportiva y facilita la venta de los terrenos más importantes donde crecen, social y deportivamente los atletas de alto rendimiento.

Así quedó demostrado en una nota publicada en el portal El Destape donde se detalla como la gestión de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad de Buenos Aires le otorgó a la Constructora Sudamericana S.A. la obra para los “Nuevos edificios Parque Olímpico” por más de $903 millones. La empresa la preside Rudi Boggiano Leupolt, integrante del Foro de Desarrollo Urbano, en donde se encuentran los grandes contratistas de obra pública que asesoran a Larreta en cuestiones inmobiliarias.

Los tiempos de promoción del deporte y apoyo a los atletas argentinos quedaron atrás. El Gobierno de Mauricio Macri solo piensa al deporte como una actividad que pueden realizar quienes subsistan al salvaje ajuste que impone día a día con sus políticas neoliberales, dejando de lado cualquier tipo de paradigma social e inclusivo que se pueda llegar a generar a través de las actividades deportivas.

Alejo Spinosa
Alejo Spinosa
alejo@huellas-suburbanas.info