Panorama Mundial

Un acontecimiento trascendental

El Vaticano y China concretaron un acuerdo provisional por el cual se concreta el nombramiento de obispos en el gigante asiático, favoreciendo un diálogo institucional de característica pastoral. Tendrá una duración de dos años con revisiones periódicas por ambas partes, para evaluar su cumplimiento.

Las relaciones estaban rotas desde 1951, cuando se disolvieron los vínculos entre Mao Tse Tung y Pío XII. Desde el fin de las relaciones, el gobierno chino se encargó de nombrar sus obispos sin consentimiento del Papa, lo que creó las tensiones. Con este proceso de entendimiento, los católicos chinos podrán tener obispos que estén en comunión con las autoridades chinas.

En el medio, hay 12 millones de católicos, que se dividen entre quienes reconocen la autoridad papal y los fieles de la Asociación Patriótica Católica, que controla el gobierno comunista desde 1957. La Iglesia de Roma no está reconocida en suelo chino y se la conoce como “Iglesia clandestina”.

Si bien no se dieron mayores detalles, sería posible que se le permita al Pontífice intervenir a partir de ahora, en los nombramientos de obispos, en China. Asimismo, Roma haría concesiones a Pekín, como reconocer a siete obispos nombrados sin consentimiento del Papa, entre ellos Antonio Tu Shihu, quien antes de morir en 2017 pidió ser legitimado por el Vaticano.

Aniversario del golpe de Estado en Chile

Al cumplirse 45 años del 11 de septiembre de 1973, no es secreto para nadie que la asunción del régimen militar, encabezado por el general Augusto Pinochet (quien se mantuvo en el poder hasta 1990), fue el producto de una prolongada campaña del gobierno estadounidense de manipulación política y desestabilización.

En 1964, la administración del presidente Lyndon B. Johnson, invirtió 10 millones de dólares en una campaña secreta para asegurar la elección del demócrata cristiano Eduardo Frei como presidente, en contra del candidato del Partido Socialista, Salvador Allende.

En aquella época, estaba en su apogeo la Guerra Fría: la confrontación ideológica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que en América Latina cobró fuerza tras el triunfo de la Revolución Cubana, que dio su apoyo solidario a Allende.

Los bancos congelaron los créditos, y el gobierno de Estados Unidos suspendió la ayuda económica. El Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales dominadas por Washington, cancelaron los  préstamos.

Durante tres años, el gobierno presidido por Allende debió enfrentar una fuerte oposición de derecha y también de la Democracia Cristiana del país trasandino.

Durante este período, hubo seis tentativas fracasadas de golpe de estado por parte de la derecha, la mayoría de ellas, con ayuda directa del gobierno estadounidense. La CIA ayudó a los militares chilenos a elaborar las listas de personas para ser exterminadas. Fueron asesinados más de 3.000 personas, 1.200 aún están desaparecidas y más de 30.000 fueron torturadas.

Es asombroso cómo la historia se repite con la actual ofensiva de Estados Unidos y la derecha contra los gobiernos independientes de nuestra América que trabajan por el bienestar de sus pueblos.  Allende cayó heroicamente en el Palacio de La Moneda, y sentó un ejemplo para las futuras generaciones de combatientes por la libertad, la soberanía y la unidad de nuestra América.

La Ruta de la Seda y la relación América Latina-China

La iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, es un proyecto comercial diseñado por China, que pretende conectar Europa, Asia del Sur y Oriental, Asia Central, Oriente Medio y también América Latina.

Consiste en la reconstrucción de la antigua Ruta de la Seda, y la creación de una marítima paralela, que impactará a unos 70 países, que cuentan con reservas energéticas, una alta demografía y la generación de un alto porcentaje del PIB mundial.

La reconstrucción de la ruta surgió como medida para hacer frente al proteccionismo económico llevado adelante por el gobierno de Estados Unidos.

La ruta se sostendrá sobre cinco pilares: comunicación política, circulación monetaria, entendimiento entre los  pueblos, conectividad vital y fluidez.

En la actualidad, Panamá proyecta una obra en el marco de la integración de la Ruta de la Seda, la cual consiste en la construcción de una línea de tren que conecte a la capital del país con la ciudad occidental de David.

Los demás países de la región, que en los últimos meses han firmado el acuerdo son: Bolivia, Antigua y Barbuda, Trinidad y Tobago, y Guyana.

Cuando China invitó a América Latina y el Caribe a sumarse a su iniciativa, aseguró que era una nueva plataforma para la cooperación mutuamente beneficiosa.

Fuentes de consulta: Página 12, Telesur y Russia Today. 

Luis Miguel Caracciolo
Luis Miguel Caracciolo
luiscaracciolo_siglo21@hotmail.com