“El neoliberalismo mata, y quien mata sólo se puede definir como asesino”

Entrevista al Dr. Jorge Rachid

Por: Roberto Coluccio y Daniel Chaves

El doctor Jorge Rachid, además de su vasta trayectoria general, posee una cualidad que no abunda entre las personalidades de la esfera de lo público: Es un excelente conversador. Nos citó en un típico bar porteño de antaño, sobre avenida Belgrano en la zona de Congreso. Café de por medio y con una permanente cuota de humor, el experimentado médico, dirigente político y formador de cuadros sindicales y del ámbito de la salud, que sigue luchando por la producción de medicamentos en laboratorios públicos universitarios a muy bajo costo para la población y es un activo participante de la Multisectorial de la Seguridad Social, nos concedió un extenso encuentro para abordar variados ejes temáticos.

¿Qué evaluación o perspectiva podés realizar del rumbo que pretende llevar el gobierno a nivel nacional, y si eso puede influir de algún modo a escala regional?

El panorama regional y el nacional están imbricados, porque como nos enseñó Perón, la política es la política internacional, el resto es cabotaje pueblerino. Lo que ellos denominan la derrota de los populismos en América Latina tiene dos lecturas: primero, la están haciendo en forma brutal e inhumana, y rápidamente, porque es la retaguardia de Estados Unidos que retrocede en todo el mundo en sus áreas de influencia, que le va mal en la disputa con China y por eso elige confrontar con Corea del Norte pero el avance del mundo multipolar se les hizo imparable. Por eso desempolvaron la Doctrina Monroe “América para los americanos”. Ya comenzó en tiempos de Obama con la Alianza Transpacífico, pusieron en marcha la Cuarta Flota luego de 40 años, desarman a las FARC colombianas porque, entre otras cosas, le impedía a la DEA su “normal abastecimiento de narcóticos a Estados Unidos” (risas) con la intención última de derrotar a los populismos de América Latina que le hicieron daño a la economía y a las relaciones bilaterales de la región con los norteamericanos. Avanzaron de mala manera en varios países del continente, y nuestro gobierno es títere del coloniaje cipayo, que entra en un armado donde Brasil será el socio comercial e industrial y nosotros vamos a ser el “gendarme” de la región, por eso la instalación de tres bases militares en Ushuaia, la triple frontera y en Bolivia.

Que incluye una fuerte erogación de dinero para la compra de armas…

También se explica desde ese entramado la venta de armas que le hizo Trump a Macri. A cambio de favores comerciales, como venderles limones, nos insertan en acciones internacionales que nos pondrán en una zona de riesgo inminente. Netanyahu también vino a aportar lo suyo… y nuestro gobierno, apuntalado por esos sectores, hace muy bien las tareas de acuerdo a sus intereses, con mucha capacidad de visualizar al poder real… pero el enemigo siempre juega. Y el pueblo también juega. De nuestra parte, esto nos compromete a fortalecer nuestra organización y participar en el conflicto social, que va a ser cada día más duro y tendrá como resultado la finalización del neoliberalismo, que siempre empieza de la misma forma – con dictaduras o con trampas “misilísticas” de mentiras, que el pueblo cree – pero que siempre sabemos que va a traer ajuste, pérdida de soberanía, avasallamiento de derechos sociales. Lo único que no sabemos es cuándo termina, eso lo decidirá el pueblo.

 

Jorge, y pensando hacia el post-electoral, ¿Qué rol le cabe al peronismo en este contexto?

Es una parte esencial del movimiento nacional y popular en Argentina. La “grieta” viene desde el fondo de la historia con pueblos originarios masacrados por la conquista, federales y unitarios, porteños versus interior, personalistas y antipersonalistas, peronistas y antiperonistas. Y está bien que esté esa grieta, que divida a quienes estamos a favor de los intereses populares de aquellos que están a favor de los intereses concentrados, la colonización cultural y la

 

dependencia económica.

A casi dos años de nuestra derrota electoral, el enemigo lanzó una artillería casi nuclear sobre el peronismo para intentar borrarlo de la memoria – similar a lo que hicieron en 1955 – intentó perseguir a sus dirigentes, actúan sincronizadamente con los medios de comunicación, los fondos buitres, el poder judicial, y denigran permanentemente a la ex Presidenta. Por ende debemos estar situados: Esta es una etapa de resisten

 

cia, y la primera derrota del enemigo radica en que seguimos existiendo. No sólo eso, ganamos 14 provincias en agosto, dos de ellas que constituyen el 48,8% del electorado nacional. No importa si esos nú

meros se repiten en octubre, lo que quiero remarcar es que, una vez más, no han podido borrar al peronismo de la historia. Luego vendrá la construcción de una estrategia para recuperar el poder en 2019, acompañando el conflicto social pero con una estrate

 

 

gia de conducción que amplíe aún más el movimiento nacional, popular,

latinoamericano y revolucionario que precisamos edificar.

Pasemos al área de la salud (Jorge nos comparte una chanza, luego ampliamos la mesa con la presencia de un colega y amigo suyo, el Dr. Carlos Apestegui, y retomamos). ¿Qué opinión te merece la anu

 

nciada Cobertura Universal de Salud (CUS)?

Esto lo venimos planteando con mucha fuerza. Al mejor estilo de la Reparación Histórica, que no fue reparación ni histórica, sólo favoreció a los altos sueldos previsionales sobre 600.000 personas, de un total de 7 millones y medio de jubilados y pensionados… en esta sintonía, el CUS no es una cobertura, ni es universal; es lo que no pudieron concretar en los años 90, las intenciones del Banco Mundial cuando planteó un sistema por escala de apropiación del ahorro interno genuino de trabajadores activos y pasivos del país, a partir de tres etapas: Desfinanciar las obras sociales, descremar el sistema previsional con las AFJP, hacer una acumulación financiera con las ART, que daba por resultado 12 millones de trabajadores activos más los pasivos que iba a permitir construir, alrededor del sistema bancario, el Seguro Nacional de Salud. La crisis del 2001 derrumbó esa posibilidad. Hoy el CUS, junto con la flexibilización laboral, la reforma previsional y la reforma tributaria, le dan a la Argentina una nueva herramienta que permite identificar a 15 millones de argentinos que están fuera de los sistemas de coberturas y se atienden habitualmente en el sector público hospitalario, los nuclea a través de un carnet y un sistema informático con una cobertura que ni siquiera es la del Programa Médico Obligatorio, algo mínimo. En Colombia se usa con la misma denominación, del cual la dirigente Piedad Córdoba ha dicho que este plan mató más gente que los 50 años de guerra de las FARC. Es el proceso de mayor judicialización de la medicina en toda América Latina, otorga cuotas de prestación médica, cuatro atenciones de especialistas por año, determinada cantidad de placas radiográficas, una resonancia magnética cada 18 meses, y el resto hay que pagarlo. Más los medicamentos que se entregan a precios económicos pero tienen que pagar el 40%, es una nueva exacción del gasto de bolsillo, y además cuando el paciente va y no encuentra turnos en el hospital, se puede ir a atender a cualquier clínica del Dr. Cureta (sic), lo cual implica que los recursos de la salud empiezan a transferirse al sistema privado. Se desfinancia el sistema de salud, impide una planificación estratégica y entierra las posibilidades de la prevención.

¿Cómo se financia?

La empiezan financiando con los aportes solidarios de los trabajadores activos, que ya aportan para el PAMI. Estos aportes van a ser motivo de litigios judiciales, porque esos fondos son indelegables. El Estado se retira de su obligación constitucional en materia de salud y recurre al financiamiento de aportes solidarios de los trabajadores para sostener un programa impuesto por el Banco Mundial.

A la hora de elaborar los presupuestos de salud, ¿Qué tanta influencia tienen los laboratorios productores de medicamentos?

En realidad los presupuestos de salud los elaboran los grandes laboratorios (risas). La medicalización en Argentina es un componente que arranca desde la formación curricular de los médicos, cuyas cátedras están colonizadas por los laboratorios. De ahí se forman médicos que entienden que su herramienta de trabajo es la lapicera y la prescripción. Lo cual implica una concepción diferente al compromiso humano que tiene quien ingresa a una carrera como medicina. También los laboratorios cuentan con la publicidad de los medicamentos, le dice a la población que los medicamentos vencen cada dos años, cuando en realidad la materia prima vence cada ocho años. Cada año se tiran millones de comprimidos…

¿Y el Estado qué rol juega en todo esto?

El estado se ha retirado como regulador, tanto es así que quien regula estos precios es la Secretaría de Comercio, no teniendo ninguna dirección de farmacia y habiéndose retirado salud pública incluso del ANMAT. Los vademécum son de las necesidades de los países centrales, instalados por la OMS, cuyo principal financiamiento es de los laboratorios multinacionales. Una pandemia como lo fue la Gripe A genera la obligación de que los países compren la medicación, lo cual hizo que el laboratorio SANOFI, con el Tamiflu, haya podido ganar en los primeros seis meses, 6000 millones de euros. Es muy grave la cuestión que instalan de la medicalización, estas industrias poderosas influyen desde el corrimiento hacia atrás de los valores morales de los laboratorios clínicos. Ellos no nos necesitan ni sanos ni muertos, no damos plata en esas variables: nos precisan cronificados de por vida. En Estados Unidos ya son 4 de cada 10 niños medicados y acá está llegando a los 2 cada 10; incluso para las dislexias quieren hacer medicar a los chicos, habilitando a las maestras para determinar cuándo un chico padece dislexia, es una barbaridad absoluta que los llevaría incluso a un certificado de discapacidad. Imagínense entonces la pelea que algunos venimos dando, incluso en la Cámara de Diputados donde estoy con la diputada Carolina Gaillard, donde estos tipos, cipayos, han congelado las leyes 27.113 y 26.688 que son la ley de producción pública de medicamentos y la ley de Agencias Públicas de laboratorios públicos. Esto me hace acordar al 2001, cuando todo el mundo, si les pregunto cuántos muertos hubo el 20 de diciembre, me dirán alrededor de 34, 36, ¿no? Sin embargo hubo miles de muertos, porque hasta laboratorios como CILFA, a quien habíamos salvado de la ley Cavallo haciendo resistencia al neoliberalismo con el MTA, se retiraba del hospital público ante la falta de garantías de pago del Estado, dejando en el desamparo a millones de pacientes. No sabemos cuántas víctimas hubo por culpa de esta acción. Recién Eduardo Duhalde, con Ginés González García y esto hay que aclararlo, pudieron dar una respuesta en ese sentido. El neoliberalismo genera estas crisis, y mata. Y alguien que mata no es otra cosa sino un asesino.

Como está pasando con el ajuste que vienen realizando en el PAMI…

 Excelente punto. Esto pone a los jubilados en una situación de encierro mortal. El 70% cobran la mínima. Supongamos que la mitad son parejas que cobran sendas pensiones. A su vez, de esos 2,5 millones de personas que cuentan con una sola jubilación mínima, pongámosle que la mitad tienen hijos que los ayudan… hoy estimamos, muy por lo bajo, que hay un millón de personas que tienen que elegir entre comprar medicamentos o comer. O se mueren de hambre, o se mueren por desatender una enfermedad. Es el mismo neoliberalismo que suspendió al Plan Remediar y suspendió al Plan Qunita, que según nuestros cálculos se morían 150 bebés por colecho, así que ahora debemos estimar que hay más bebés que mueren por esa problemática. Si a esto le agregamos que se aumentó 1 punto la mortalidad infantil, estamos hablando de neonatales que se murieron de alguna causa que pudo haber sido resuelta, o de controles que podrían haber evitado situaciones que los llevaron a la muerte. Más viejos que mueren sin atención, más neonatales que mueren sin los controles necesarios. Una síntesis tan triste como contundente de que el neoliberalismo mata, y es cuna de asesinos.

 

Daniel Chaves
Daniel Chaves
dafachaves@gmail.com