LOS LIBERALES SON DELINCUENTES

Los delincuentes se apropian, mediante el engaño o la fuerza, de los derechos y bienes de los demás, en su beneficio y el de su banda.

Los delincuentes nos sustraen nuestros bienes, no tienen límites morales, no sienten culpa, no les interesa el perjuicio que nos causan, por grande o pequeño que sea su beneficio final.

Los delincuentes se reconocen entre sí, se organizan y cooperan en el saqueo.

Los delincuentes crean el desorden y manotean lo que pueden, en cada oportunidad que tienen.

Se manejan con “códigos”, no se acusan entre ellos y si los descubren no delatan a sus pares.

Los delincuentes tienen la concepción de vida de un liberal, pero son relativamente pequeños y el reglamento del poder no los favorece totalmente, pueden llegar a ser penados, y eventualmente, a devolver lo obtenido.

Los liberares más grandes son los dueños del formato del sistema. Desde su ideología el poder reglamenta los métodos permitidos para apropiarse de los bienes y poseer los derechos.

Con esa herramienta creada a su medida, que la mayoría acepta sin revisar doctrinariamente desde sus intereses, están habilitados para privarnos de la libertad, estafarnos, robarnos o destruirnos social y culturalmente, disponiendo de la legalidad que creemos es la representación “del derecho y la justicia”.

Esta minoría, que ha construido la filosofía del reglamento del poder, legisla para conservar lo apropiado y no prevé la posibilidad de penarse.

Los delincuentes liberales solamente detienen su accionar cuando sus víctimas advierten su avaricia desmedida, comprenden la injusticia y son enfrentados por el pueblo organizado.

Es difícil transitar un camino de liberación dentro del formato ideológico del enemigo.

Escrito el 8 de abril de 2016

Enrique A. Viviano Hidalgo
Enrique A. Viviano Hidalgo
enrique@huellas-suburbanas.info