LOS CAMINOS HACIA LA UNIDAD

La hora actual nos viene señalando la necesidad de poner freno al actual proyecto político y económico que atenta contra la integración social y la soberanía argentina.  El oficialismo en el poder se sostiene fracturando a la oposición.  Avanza desarrollando una “estrategia de pinzas” que le permita alcanzar sus fines: o integra a su esquema o divide a los sectores opositores.

Las matemáticas se encuentran en casi todo lo que hacemos en nuestro día a día y pueden servirnos para enfrentar nuestras necesidades.  Cuando tenemos que sumar o restar fracciones con distinto denominador, utilizamos el denominador común para desarrollar esas operaciones. La búsqueda de unidad hacia la cual vamos avanzando se fundamentará en la construcción de un nuevo denominador común, que permita, no el logro de la unanimidad de criterios, sino el agrupamiento de quienes pensemos parecido.

¿Hacia  dónde  avanzar?  El rumbo se orientará hacia la concreción de un programa en el que se desarrollarán propuestas comunes que serán acordadas previamente.  La unidad será necesaria si pretendemos un Proyecto Nacional, Popular y de Democracia Inclusiva que impulse un modelo de desarrollo sustentable fundado en el apoyo a la producción nacional y regional, así como al mercado interno.  Que recupere la potencialidad de avanzar hacia la unidad de América Latina, más el desarrollo de un eje Sur-Sur. Ya que desde ese fortalecimiento se podrá definir claramente el modelo de inserción en este mundo globalizado.

El Estado debe ser el factor estratégico del desarrollo económico ya que comprobamos en carne propia la falacia del “libre mercado” que solo sirve para beneficiar a  las “elites”, y para que éstas  acrecienten su poder.  Como confrontación con ese esquema, se fundamentarán políticas que promuevan la redistribución del ingreso y la riqueza, como piedras  fundamentales que permitan eliminar la pobreza.  Se modificarán las políticas tributarias para gravar las rentas extraordinarias  y las actividades económicas de mayor rentabilidad.

El capítulo más oscuro del actual modelo neoliberal es el endeudamiento exponencial acelerado que impulsa el gobierno macrista.  Pese a las advertencias de diferentes economistas de disímiles orígenes ideológicos, continúan con  su accionar de incrementar la deuda externa a niveles que pueden ser catalogados de mínima, como imprudentes, o así como también de intencionales. Asumieron con un mandato electoral de cuatro años pero están comprometiendo los futuros presupuestos nacionales por décadas.   Conforme a la Convención Americana y a nuestra Constitución Nacional se puede aseverar que con este accionar se encuentra en curso una violación masiva del derecho humano al desarrollo (b) y  que un día se deberá investigar, si eventualmente no se estaría cometiendo también un delito de administración fraudulenta conforme a nuestro Código Penal según afirma el  Dr. Raúl Zaffaroni, por lo que será interesante  la postura que acordará sobre este tema la coalición de unidad que se forme.

No conocemos plenamente las condiciones aceptadas por la administración gubernamental  para semejante endeudamiento. Pero sí sabemos que memoria no es sinónimo de pasado, sino de apreciar las experiencias. Por caso podemos analizar las propuestas del Programa de Huerta Grande del 1° de mayo de 1968, y ver cuáles se pueden tomar o dejar de lado, y cuáles adaptar: 1 – .Nacionalización de  todos los bancos y establecer un sistema bancario estatal y centralizado. 2 – .Implantar el control estatal sobre el comercio exterior. 3 – Nacionalizar los sectores claves de la economía: siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficas. 4 – Prohibir toda exportación directa o indirecta (fuga) de capitales. 5 – Desconocer los compromisos financieros del país, firmados a espaldas del pueblo. 6 – Prohibir toda importación competitiva con nuestra producción. 7 – Expropiar a la oligarquía terrateniente sin ningún tipo de compensación. 8 – Implantar el control obrero sobre la producción. 9 – Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales. 1 – .Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando líneas de prioridades y estableciendo topes mínimos y máximos de producción.

Para implementar las reformas necesarias debemos avanzar hacia una Reforma Constitucional. Será ineludible la  modificación de las instituciones de la República, para que permitan alcanzar una democracia inclusiva y queden institucionalizados los cambios impostergables que necesita nuestro país.

Más allá de los encuentros que se están produciendo entre dirigentes y militantes, la consigna de la hora debe apuntar a la formación una nueva mayoría electoral. Para ello habrá que convencer a diferentes sectores para que la integren y captar a quienes votaron al actual gobierno aunque ya no optan por él, pero que no pueden definir quién lo puede reemplazar electoralmente.

La unidad es un proceso no automático que se puede ir dando en el tiempo y en base a negociaciones. No hay otra alternativa posible, dadas las circunstancias históricas actuales. Será más breve entre los sectores políticos, al que luego se irán incorporando  otros sectores sociales que fueron afectados por el modelo neoliberal: los movimientos culturales, empresariales, sindicales, de género, la gente común, etc.  Pero es el camino que se deberá recorrer…

Juan Carlos Dennin
Juan Carlos Dennin
juancarlos@huellas-suburbanas.info