La pulseada gubernamental por amordazar a toda la prensa

La oligarquía siempre “reguló” la cuestión social, y las luchas obreras en particular, reprimiendo, encarcelando, y cuando tuvieron las condiciones a su favor, torturando y asesinando.

Con el correr de los años y los movimientos de la geopolítica y este marco global que rige a través del imperio de las finanzas, aquella oligarquía de rasgos decimonónicos se resignificó y, si bien existe en la actualidad, co-dirige junto al gran capital concentrado, tanto de origen extranjero como “nativo”.

No puede ni debe sorprender, entonces, el modus operandi que un gobierno signado por los componentes antes descriptos, aplica contra toda forma de reclamo social y laboral. Implacables, con desprecio manifiesto por los trabajadores, y hasta con una enorme dosis de cinismo y malicia, avanzan con la clara intención de dejar tierra arrasada y que la “gobernabilidad” tan deseada, se consolide a través de las necesidades extremas, el desempleo y la mayor pauperización laboral que les sea posible concretar.

Para garantizar el pleno éxito de tal proyecto antipopular, es imprescindible “eliminar” toda fuente de información veraz, confiable y orientada hacia la defensa de los intereses del pueblo trabajador.

Rápido en designar asesores, y plagado de presiones que ellos mismos concedieron recibir con tal de conformar el enorme monstruo  corporativo que llevó y sostiene al frente Cambiemos en el control del gobierno nacional y todos los resortes institucionales existentes, la cartera gubernamental avanza desde el primer día en la devastación de los medios públicos y privados que se niegan a rendirle obscena pleitesía y callar hasta el grotesco.

La práctica es más o menos siempre la misma: ahogar financieramente a través del bloqueo de pauta oficial, ejecutar despidos masivos en los medios públicos, presionar a los empleados y trabajadores de prensa para amordazarlos bajo la extorsión de la pérdida de su fuente laboral… y de ser preciso, la represión y la detención de comunicadores populares, como ya sucedió durante 2017 en épocas de las marchas por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Pero esta vez, como hacía muchos años no sucedía, el plan encontró tenaz resistencia entre los trabajadores de prensa y una formidable solidaridad de otros sindicatos y dirigentes políticos, que cada cual en su área, vienen resistiendo la ofensiva disciplinadora de un gobierno que ya ni siquiera se sabe a qué bandería representa.

La Marcha

Este jueves 5, miles de trabajadores de prensa marcharon desde el Obelisco porteño hasta el Centro Cultural Néstor Kirchner, por avenida Corrientes. Repudiaron el vaciamiento de los medios públicos por parte de la gestión que encabeza el otrora “sushi” Hernán Lombardi.

En la marcha se observó gran diversidad de organizaciones y sindicatos, en apoyo a los 357 trabajadores recientemente despedidos de la agencia de noticias Télam. Se contó con múltiples presencias gremiales, desde Conadu Histórica hasta trabajadores del INTI, diputados nacionales como el caso de Néstor Pitrola, el dirigente Héctor Recalde, legisladores porteños como Myriam Bregman, hasta representantes del sindicalismo docente como es el caso de Roberto Baradel (Suteba) e históricos como Hugo Godoy (ATE) y Roberto Pianelli (Metrodelegados).

También recordaron el vaciamiento que sufren Radio Nacional y el área informativa de la TV Pública. Manifestaron repudio a los despidos, también, en radio Del Plata, al cierre de medios y amenazas a la fuente laboral de miles de trabajadores de la comunicación.

Voces Informativas

“El plan económico del gobierno, la reforma laboral que promueve necesita, inexorablemente, trabajadores silenciados, que no haya periodistas que informen” expuso Mariano Suárez, de SIPREBA.

“Sabemos cómo va a terminar esta lucha, por más tiempo que lleve, pero tenemos certezas: Este conflicto termina con la refundación de la agencia Télam por sus propios trabajadores, con el gremio defendiendo a radio Nacional y a Télam. Termina con la agencia con control parlamentario, con concursos públicos, con Télam como control de la pauta publicitaria. Este conflicto termina de una sola manera, con todos y cada uno de los compañeros y compañeras en sus puestos de trabajo, esa es nuestra pelea y nuestra victoria” sintetizó Suárez rodeado de una estruendosa ovación.

Cerró Carla Gaudensi, secretaria de Acción Social de SIPREBA, quien subrayó que encabezan una lucha en defensa de los puestos de trabajo pero también y simultáneamente, a favor de la información “de la agencia publicitaria y del contralor de la pauta publicitaria”.

Recordemos que los empleados resolvieron en asamblea ocupar pacíficamente las instalaciones de Télam, por lo cual concurren en sus horarios habituales y se organizan para realizar turnos rotativos por las noches.

Mientras tanto, el ministerio de Trabajo, a cargo del vergonzante Jorge Triaca (h) ignora los pedidos de conciliación obligatoria. Siempre al servicio de la patronal, sea ésta privada o correspondiente a organismos estatales.

Daniel Chaves
Daniel Chaves
dafachaves@gmail.com