LA DESAPARICIÓN FORZADA EN EL PERÚ – casos

Por: Juan Miguel Jugo Vieira

Abogado – Asesor  ANP, CNDDHH

Desde República del Perú

Un campesino peruano -que vamos a llamar Pedro-, por allá el año de 1983, vivía en una comunidad campesino de Ayacucho, junto con su familia. Una mañana llegó un destacamento militar y lo detuvo delante de su familia.

Su familia jamás lo volvió a ver por lo que hizo la denuncia de detención desaparición, lo buscó, durante mucho tiempo y nunca lo volvieron a ver.

El año 2001, 18 años después, en una localidad de la selva, una familia es encuestada con fines de ayuda social.  Una de las encuestadoras que llamaremos Victoria, escucha a la familia de Pedro, quien el año anterior había fallecido. Pero al hablar de él, le pareció que era muy parecido a su padre, quien había desaparecido hace años. Lo que hizo fue sacar una foto que siempre llevaba consigo y mostrárselas. Todos quedaron paralizados, era Pedro. ¿Cómo esta encuestadora tenía esa foto?, además que en  la foto se le veía obviamente más joven.

La Historia, se completó así. Pedro fue detenido en su comunidad, llevado por los militares, creyendo que era de sendero luminoso. Subido a un helicóptero y a mediana altura empujado hacia el vacío. Con tan buena suerte, que cayó sobre unas pilas de arroz. Allí fue socorrido por los habitantes de la zona de ceja de selva y allí decidió reconstruir su vida y por el temor nunca regresó a su comunidad ni con su antigua familia.

Hay varias historias de vida que fueron cambiadas por la violencia política. Que produjo la suma de 20,000 desaparecidos[1] . Una de las más altas de Latinoamérica.

Los principales responsables de esta práctica han sido los agentes estatales, principalmente el Ejército Peruano[2].  Lo que ocurría comúnmente es que detenían a las personas, las torturaban y luego trataban de esconder su cuerpo ya sea en botaderos, ríos o como en el caso de Pedro, simplemente lo arrojaban al vació desde helicópteros. En los años siguientes asumieron otras prácticas terribles para desaparecer los cuerpos.

El declarante afirma que el horno se construyó en una zona aledaña al cuartel «Los Cabitos», a la que se tiene acceso por una vía carrozable, que cruza la parte final de la pista de aterrizaje del aeropuerto de la ciudad de Ayacucho […] El horno, según el declarante, se construyó durante el primer trimestre de 1985. « Se hizo un horno de unos 3 metros de largo, 2 metros de alto y un metro de ancho». El horno contaba con un soplete, «como las que se utilizan en las panaderías», y a través de unas tuberías se encontraba conectado a un tanque de combustible, construido en material noble» […]

Finalmente estas situaciones no deberían ocurrir nunca más, ese es un mensaje para todos y todas los latinoamericanos y las latinoamericanas.

[1] https://elcomercio.pe/peru/peru-paises-desaparecidos-latinoamerica-noticia-521955

[2] A lo largo de 1983 los casos y las denuncias37 de desaparición forzada de personas fueron incrementándose paulatinamente. Ello motivó que el 1 de julio de ese año, el congresista Javier Diez Canseco denunciara al General Noel por varios delitos ante el Ministerio Público, denuncia que fue posteriormente desestimada (CVR, Cronología). Asimismo, el informe de Amnistía Internacional de ese año daba cuenta de la ejecución, torturas y desaparición de centenares de campesinos en Ayacucho. Al recibir dicho informe, el Presidente de la República Fernando Belaunde Terry, no sólo calificó de «comunista» a Amnistía Internacional, desconociéndola como institución representativa de los Derechos Humanos, sino que, además, ignoró el informe diciendo: «Las cartas de Amnistía Internacional van al tacho de basura[…] yo no las acepto».http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VI/SECCION%20CUARTA-Crimenes%20y%20violaciones%20DDHH/FINAL-AGOSTO/1.2.%20DESAPARICIN%20FORZADA.pdf

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