Foro Internacional por la Emancipación e Igualdad

Fragmentos de la apertura.
Por Castro Quezada Juan Luis
  El 12 de marzo, Buenos Aires tuvo el privilegio de tener en la Avenida Córdoba y Libertad, alrededor del teatro Cervantes una resignificada diversidad de visitantes que fueron a escuchar, a dialogar, a reflexionar con intelectuales y dirigentes políticos de una Latinoamérica que da cátedra a Europa y un invitado estrella como lo es el filósofo Chomsky.
 La multitud fue congregada al mediodía, pero se notaba que muchos ya se habían preparado para poder conseguir una butaca y así poder apreciar un espectáculo de capacidades cognitivas rebeldes y libertarias. Una fila inmensa marcó el perímetro de la manzana del Cervantes como nunca se había visto. Como si estuviese jugando la selección Argentina, las personas en la fila comentaban y diagramaban las posibles discusiones que se llevarían a cabo en el foro.  Se armaban grupos espontáneos que compartían el gusto de pensar y repensar el lenguaje, la soberanía, la igualdad, las luchas antimperialistas, las resistencias contra hegemónicas y entre nosotros se colaba la palabra emancipación y se paralizaba el debate un instante ante semejante vocablo.

 Por suerte la voz de Ricardo Forster, Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, interrumpió en la escena griega que veníamos llevando en la fila. Y sabiendo que nos quedaríamos afuera del teatro, Forster pidió disculpas a la audiencia interminable, invitándonos a ocupar la plaza que tenía, ya no una torre y aquella un balcón con su dama y su blanca flor; no señores, tenía una pantalla gigante para transmitir a los generosos disertantes y dirigentes políticos en alta calidad audiovisual.

 Allí fuimos a parar y a favor de la suerte, la apertura del foro internacional, dio a sus primeros oradores como ofrenda para aquella multitud que esperaba ser acogida intelectualmente.
 “Fuerza que se puede”, aplausos, generó Aníbal Fernández, “Evo les molesta porque representa a los pueblos originarios, pero más les molesta porque gobierna bien”.  Y continuó el mandatario, “se puede Grecia, se puede”. El jefe de gabinete nos propone hacer ejercicios emancipatorios, como una gimnasia intelectual y práctica. Nos convoca a pensar en un nuevo contrato social que no es sino recuperar la palabra ante los poderosos. Teresa Parodi hace una síntesis perfecta de la importancia de reunirse en estos tiempos los latinoamericanos, y poder enseñarle a la Europa “rea y mediterránea” (las comillas me pertenecen) que hoy le discute a los neoliberales, cómo defender los intereses de las mayorías populares. La ministra de Cultura de la Nación reúne a los participantes con un mismo sentido. Y para todos nosotros, cobijados en la plaza Lavalle, era el sentido emancipatorio.
 La mesa primera se prepara: Víctor Hugo Morales nos guía y nos ubica en el contexto discursivo, nos presenta a  Cuauhtémoc Cárdenas (México), a Constanza Moreira (Uruguay), a Piedad Córdoba (Colombia) y a Emir Sader (Brasil).
 “Defender la voluntad y la soberanía, es defender la autodeterminación de los pueblos” compartió Cuauhtémoc Cárdenas (político mexicano, fundador del Partido de la Revolución Democrática).
 “Los requisitos impuestos a partir del Consenso de Washington a toda Latinoamérica no son otros de los que hoy se le pide a Grecia”.  Constanza Moreira (dirigente del frente amplio uruguayo) nos recordaba cuando Lula les decía a los empresarios que debían comprender que los obreros tienen que comer 3 veces al día. Constanza sorprendida por tanta juventud presente que escuchaba con atención, ironizó “es la política estúpidos” y afirmó claramente “ésta es una década ganada porque es el retorno de la política” (aplausos). Habló de un crisol de identidades políticas, un crisol de Mujica con Camila Vallejos, de las viejas y las nuevas izquierdas. “De repente los indígenas tomaron el poder en el país más indígena de Latinoamérica” (estallaron los aplausos). También nos expresó la idea de los subalternos de la política; de los obreros, de las mujeres, de los indígenas que hoy gobiernan la región. Se refirió a los derechos aún postergados de la mujer, como es el derecho al aborto. Señaló temas a seguir tratando como la reforma agraria, la contabilidad de riquezas acumuladas por las grandes empresas. Les dejó la tarea a los intelectuales de pensar cómo y cuál es el rumbo de este barco latinoamericano para contarles al mundo nuestra experiencia libertaria.
A su turno, Piedad Córdoba recordó con emoción al “eterno comandante Hugo Chávez”. Afirmó que EEUU lleva adelante una campaña de desprestigio, debilitamiento y  descalificación de las políticas del patio trasero que para ellos fuimos durante años. “Ellos quieren recuperar su patio trasero”. Y es Colombia “la base para desestabilizar los procesos populares de América Latina”. Se refirió a las fuerzas paramilitares del narcotráfico que a través de gestores internacionales informaron y asesoraron a Mauricio Macri acerca de la “inseguridad” en la ciudad de Buenos Aires. Recordando a Fino Palacios propuesto como jefe de la Policía Metropolitana involucrado en delitos de lesa humanidad.  “La Paz en Colombia será la paz en la región”, “la soberanía será continental o no será”. Propuso solidaridad activa para cuidar la revolución venezolana, “no se nos puede olvidar que si Venezuela se cae, se cae toda la región”,  y concluyó la líder colombiana “Nicolás no está solo, Venezuela no está sola, Venezuela somos todos”.
 Por último cerró la primer mesa Emir Sader, quien nos recuerda a todos los presentes, la marginalidad institucional política que está sufriendo Piedad Córdoba en su país. 
Sader abre su discurso diciendo “este año somos todos argentinos, este año somos todos Cristina” y continúo “no atacan a los gobiernos que se han mantenido en el marco neoliberal”.
 Se interrumpe claramente el foro porque entran acompañadas por aplausos las Madres de plaza de Mayo. Sader mirándolas dice: -si hubiese  justicia, ustedes deberían recibir el premio Nobel de la Paz.
  Continuó el brasilero “En los shopping center las personas se olvidan de sus problemas y quedan sujetos a las marcas, al valor de consumir, impuesto culturalmente por Norteamérica”. “Tenemos que desarrollar medios y valores nuestros”. El filósofo nos propone organizar y crear nuevas economías regionales para superar a la especulación financiera de los bien llamados fondos buitres.
 Resaltando con color, Sader nos recuerda a las tres mujeres que resistieron a las dictaduras militares, y hoy gobiernan la región (Cristina, Dilma, y Bachelet). Recordó a los dos presidentes que fueron torturados durante la dictadura (Pepe Mujica y Dilma). Y que son los presidentes que no han abandonado sus convicciones sino que continúan en el mismo campo popular.
 Sader agita a la platea con los dedos en V y todos cantamos la marcha peronista a viva voz. Mientras tanto baja del escenario y se funde en un abrazo con Hebe de Bonafini y el resto de las madres sonríen.
 Quedará tiempo de receso y reacomodamiento para recibir al filósofo norteamericano Naom Chomsky que sin dudas interpeló a la filosofía empirista de principios del SXX y propuso una reflexión profunda del lenguaje y la construcción de sentidos. 

 Para volver a escuchar y ver las intervenciones del Foro Internacional por la Emancipación e Igualdad, podrán encontrarlo en el portal del Ministerio de Cultura de la Nación www.cultura.gob.ar/ .


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