Evita Militante

El olvido hace y deshace historias, la desmemoria sumada a la incapacidad de pensar el pasado expresan la ineptitud para examinar el devenir argentino. Muy pocos recuerdan o fingen no recordar -inducidos por el olvido y la confusión mediática- figuras emblemáticas de nuestro pasado que muestran de manera única la densidad del ayer y su consiguiente carga histórica. Un repaso objetivo y desapasionado de la década peronista que con aciertos y errores marco una etapa de cambios políticos, sociales y económicos en el país nos recuerda que de ese fluctuante Movimiento Nacional emerge como un torrente arrollador la figura de María Eva Duarte de Perón: Evita.

Enfrentada al desprecio oligárquico, a la machista misoginia de propios y extraños, esta maravillosa mujer da inicio a una misión cuasi religiosa: poner de pie a las humildes mujeres argentinas, desencadenando una activa participación político-social y su desarrollo interno como persona.

La historiografía del peronismo debe hacerse cargo de una vieja demanda: asumir la importancia de redescubrir a 65 años de su muerte lo trascendente de su corta pero efectiva vida de militante política. La memoria en franca pelea contra la tiranía del olvido nos recuerda el carismático liderazgo de una mujer real que vivió un tiempo histórico.

Luis Furio
Luis Furio
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