¡ ERAMOS POCOS…Y PARIO EL IMPERIO!

En el año 1973, mientras un movimiento nacional y popular gobernaba Argentina, en el resto de Sudamérica germinaban dictaduras.  Brasil era gobernado por diferentes dictadores militares desde 1964, Paraguay seguía bajo la tutela de Stroessner, en Uruguay se producía un golpe conducido por Juan María Bordaberry Arocena (elegido como presidente constitucional en 1972 y que mutó en dictador en 1973, luego de suspender el Congreso)  y Augusto José Ramón Pinochet, que se convertiría en el amo supremo de Chile en Setiembre. Nos rodeaba el “efecto dominó.

En la actualidad, salvo Bolivia, dirigida por golpistas, civiles elegidos democráticamente gobiernan esos mismos países, fieles a la derecha neoliberal,y con algún resabio cuasi fascista. Estamos nuevamente rodeados. Es algo que habrá que tener en cuenta para defender al gobierno del Frente de Todos. Evitar confrontaciones que dividan, sin obviar discusiones que favorezcan la propuestas superadoras será el rumbo a seguir. No se puede desconocer lo que sucede en torno a nuestras fronteras.

El hijo del presidente brasileño, Eduardo Bolsonaro mantuvo encuentros con Steve Bannon, con legisladores del ex presidente colombiano Álvaro Uribe y con John Bolton, Consejero de Seguridad Nacional de los EEUU,  En una de esas reuniones en Foz de Iguazú afirmó que Brasil “podría ser la sede de un tribunal que pueda juzgar a las dictaduras comunistas  de Cuba, Venezuela y Nicaragua”, coincidiendo con la propuesta de Orlando Gutiérrez, cubano, residente en Miami, también presente.  Las propuestas vía teleconferencia propuestas por Uribe, significaban mayor represión, lawfare y permisividad para la expoliación de las riquezas naturales de la región por las trasnacionales y quita a las trabas para el capital financiero. Por Chile, participaron, el excandidato presidencial José Antonio Kast; el abogado e integrante del Consejo para la Transparencia, Francisco Javier Leturia, y el ingeniero civil y director del International Center for Pension Reform, Carlos Gómez. Así operan, dentro de la Patria Grande, estas bandas de la derecha neoconservadora cuasi fascista.

Hoy, en Argentina, una base de sustentación afín al crecimiento opositor, es posible encontrarla en diversos grupos. Desarticulados, los hay anticuarentena, antivacunas o nacionalistas de manual.  Además hay patrioteros, simpatizantes de bandas ultraderechistas alguna vez enquistadas dentro del peronismo, y hasta evangélicos,algunos de cuyos pastores están conformando el partido UNO, aliados del PRO. Se debe tener en cuente que muchos grupos de esa corriente religiosa fueron edificados como sectas por el Departamento de Estado norteamericano en los 70´s para oponerlos al Movimiento de Sacerdotes para el  Tercer Mundo.

Para unir a estos grupos entre sí, es que reaparece Steve Bannon. Enemigo declarado del Papa Francisco.  En Estados Unidos alentó y financió la corriente de oposición al papa, liderada por cardenales como Raymond Burke o el arzobispo Carlo María Viganó, quien llegó la renuncia del Papa. Promueve la estrategia de golpes blandos o duros (Lugo, Morales), de captación interna (Lenin Moreno) o el accionar de  Lawfare como hizo con Lula. Es el ideólogo de un  programa restaurador que dinamite la globalización para permitir a Occidente recuperar la centralidad perdida hace 40 años, sobre todo en EE.UU. y evite que China sea la locomotora de la producción mundial.

Se autodefine como populista nacionalista, anti elites globalistas, aunque defiende el libre mercado, anti inmigración hispana y musulmana. Se opone a toda política de género, y se presenta como anti aborto y anti LGBT. En Argentina creo vínculos con Cynthia Hotton, evangelista y ex candidata a vicepresidenta, activa militante contra el aborto, del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y de la aplicación de la norma de Educación Sexual Integral. Promueve los mismos postulados que defiende Bannon en sus periplos.

Mientras recorría Europa, agrupando grupos de derecha, Bannon, junto a Robert Leroy Mercer conocieron a Alexander Nix, CEO, de Cambridge Analytica compañía especializada en “operaciones” en las redes.  Luego de una inversión de u$s 15.000.000, se convirtió en vicepresidente de dicha empresa.  Fue Nix quien admitió, durante una audiencia en el Parlamento británico, que su compañía «trabajó en Argentina», reconociendo una campaña «anti-Kirchner».  Todo en coincidencia con el proceso electoral de 2015.

En el tablero donde se desarrollan las partidas que marcan el rumbo de nuestra democracia reaparecen viejos jugadores. El establishment juega sus fichas a la caterva multimediática. Como en sus mejores tiempos, invitan a no respetar la cuarentena, a realizar marchas opositoras y a mienten o modifican datos sobre la economía, ignorando la realidad mundial. Mientras Alberto Fernández presentaba propuestas de Reforma Judicial, los medios opositores salieron a criticarla, aún sin conocer su contenido. El colmo fue La Nación TV, donde el conductor “Tato” Young informaba sobre un “cacerolazo espontáneo” que se produciría… 2 o 3 horas después.

Una síntesis de sucesos concatenados muestra a los grupos pequeños que no terminan de unirse bastante activos en las redes, sumándose a los medios gráficos y audiovisuales que psicopatean a la población con la pandemia, a lo que se añade la permanente y exagerada amplificación de casos de  inseguridad procedentes del AMBA, por un lado. Por el otro, Juntos por el Cambio está  mutando de una simple derecha neoliberal a la bolsonarización de su accionar. Detrás de este panorama aparece nuevamente la mano de Steve Bannon, o la larga mano del Imperio.

Jorge Rachid nos recordaba que Perón nos enseñó que «la política es la política internacional, el resto es cabotaje pueblerino». «Si no se entiende la política internacional difícilmente se puedan entender los ejes económicos, sociales, políticos, y geopolíticos que determinarán la capacidad soberana de Argentina”. Para desarrollar un programa de desarrollo y distribución de la riqueza no podemos perder detalles de lo que nos asedia.

Para la avanzada foránea, el solo anuncio de un eventual “impuesto a la riqueza” o la potencial  “expropiación de Vicentín”, encendieron las alarmas del peligro de la real identidad peronista del gobierno como impedimento para someter y colonizarnos. El acervo cultural peronista arraigado en gran parte del pueblo argentino es el mayor contratiempo para ese intento. Nuestras FF.AA. están hoy mucho más cerca del gobierno nacional, de la Constitución y del Pueblo, más allá de cualquier intento golpista.  Más aún, luego de su participación logística en los barrios populares durante la pandemia, y el reconocimiento del pueblo por su abnegada labor.

El “orden global unipolar”  es el enemigo letal de nuestros países porque imposibilita la maniobrabilidad. No estaremos ni con EE.UU. ni con China, para nuestros pueblos la apuesta es, continentalismo o extinción. En 2019 nos recuperamos para desandar lo retrocedido en los cuatro últimos años. Eso debe haber preocupado bastante a quienes desde afuera, y en complicidad con medios creadores de opinión pública, jueces y sectores políticos pretendieron sojuzgarnos.

El escenario posterior a la pandemia todavía es una incógnita y no hay que perder de vista que puede ser propicio para que aparezca algún personaje comparable a Bolsonaro o a Trump intentando captar y representar a los  descontentos. Para eso, es más imprescindible que nunca apostar a la política y a la democracia. La tarea de la hora que nos compete a todos es ejercer la práctica oportuna y solidaria de la defensa irrestricta de este gobierno y de la unidad del campo nacional y popular,  por sobre cualquier otra cuestión que se pospondrá para tiempos con mejores vientos. ¡ Solo el pueblo salvará al pueblo !

La batalla cultural la hemos venido atravesando con varias derrotas.  Es tiempo de reorganización y  de comenzar la contraofensiva en el terreno. Desarrollemos el acervo nacional y popular entre nuestro pueblo.  Con espíritu pedagógico hay que explicar desde la deuda externa hasta la depredación ictícola, sus consecuencias y las propuestas de soluciones; quienes son los fondos buitres y como construyen riquezas las comunidades.

Explicitar el porqué de la comunidad organizada, a la que debemos aspirar, donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto, donde exista una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia. Donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa.

Opongamos los miles de pequeños medios organizados y protagonizados por el pueblo en medios PyMEs y comunitarios al poder multimediático. Sumemos estrategias coordinadas en internet y las redes. La tarea es ardua  pero digna y necesaria. Desde este medio que cumple seis años los invitamos a concretarlo.

Juan Carlos Dennin
Juan Carlos Dennin
juancarlos@huellas-suburbanas.info