Entre caníbales: Argentina en el G20

“Nunca hubo tanta atención del mundo para Argentina como ahora”. La sentencia del Presidente Macri es una excelente síntesis de lo que significó el paso del G20 por Buenos Aires. Ahora, la cuestión es entender qué es lo que atiende el mundo del variado menú que ofrece esta bendita tierra. Y para qué, puesto que, en realidad, el “mundo” que nos atiende no es tal y lo más justo sería reducir los alcances del término a las potencias. El 85% del PBI global y el 75% del comercio mundial, las que nos atienden son las potencias; el poder mundial, no el mundo. Atienden nuestra producción para destruirla, apropiársela e inundarnos de sus manufacturas, atienden nuestros recursos energéticos y naturales para explotarlos en beneficio propio. Fue la visita del amo al esclavo, la fábula macrista de simular el rol de “equilibrista” que habría cumplido Macri para la tregua establecida en el cisma político económico entre EEUU y China, increíble por la fragilidad económica y política de Argentina ante los dos gigantes, ya cuenta con el blindaje lobotomizador de los medios hegemónicos. La Embajada Norteamericana precisa hacer de su empleado Macri un “estadista”, necesita que el pueblo argentino se olvide que la desocupación superó los dos dígitos, que les robaron cien millones de pesos a los jubilados con su reforma, que desaparecieron ramas enteras de la industria. Y el G20 fue la vidriera perfecta.

La necesidad macrista de financiar con dólares frescos su camino al 2019, es un precio demasiado caro a pagar por los argentinos, el mismo Dujovne le expresó a la Agencia Bloomberg que “todavía necesitaremos deuda en dólares en 2020” y, quizás, si algunas veces tuvimos un billete de un millón de Australes, pronto veamos un billete de un millón de pesos. ¿A cuánto estamos?, es impredecible, esta novela distópica es demasiado dolorosa como para detenerse a intentar adivinarla, pero si, según Standard & Poor’s, el peso fue la moneda que más cayó entre los países emergentes en relación al dólar: un 51% y los trabajadores argentinos cobran en pesos pero pagan en dólares, entonces está claro que es lo que vienen a garantizar desde el status quo. Macri del brazo de su “amigo” Trump vendiéndole limones y comprándole armas para completar el combo ideal para la tormenta perfecta: armas y dólares. Para financiarse los unos y para reprimir cualquier intento de reacción popular las otras.

El presidente Macri se movió entre caníbales de colmillos afilados, escudriñando de vez en cuando podía abrir la boca hasta que servil, cuando observó que los caníbales lo reconocían cómo un socio menor de ellos mismos, les ofrendó una vez más el lomo de su pueblo y hacer de la Cumbre un álbum de fotos y postales con que regar de optimismo zen la vida sufrida de su pueblo durante la próxima campaña electoral. Vos podés tener hambre, estar desocupado y no tener techo, pero no te podés quejar porque ellos tienen armas para reprimirte, dólares para financiarse y medios para taladrarte el cerebro con postales de amor duranbarbescas del G20. A sus contenedores diarios ya los conocías; dealers, punteros, bolseros, mano de obra desocupada… Ahora los caníbales, los dueños del mundo, les dieron aire fresco para sostener su vida a costa de tu hambre y tu dolor. Armas, dólares y propaganda. Lo que nos dejaron los caníbales.

Sebastián Jiménez
Sebastián Jiménez
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