Elecciones en Morón: Aplastante victoria municipal de Cambiemos

Mucho más que un buen triunfo…

Las elecciones del 22 de octubre último pasado arrojaron una brecha mayor, en el municipio de Morón específicamente, a la que ya se había evidenciado en las PASO de agosto.

Se trató de un triunfo rutilante de Cambiemos, con barrios y localidades donde llegó a superar holgadamente el 50% de los sufragios, lo cual prepara un escenario de mayoría propia en el HCD y algunas otras lecturas, cuando menos, necesarias. Primero, que luego de un 2016 con cierta escasez de gestión visible, obras públicas e incluso acusaciones de “torpeza” y hasta de “ineptitud” desde un nocivo microclima opositor, durante el presente año se encararon varias obras en los barrios, que suelen ser del gusto de la mayoría de los vecinos. Y que si tuvieron éxito en realizarlas, fue un poco por eficiencia propia, correcta planificación, aprovechamiento del muy generoso aporte financiero –esperable aunque injusto en comparación con lo que se le otorga a los municipios gobernador por fuerzas opositoras- de parte de provincia y hasta Nación para el distrito “de” la gobernadora Vidal… pero también porque Cambiemos supo aprovechar aquellos aspectos de abandono que luego de una prolongada continuidad de la gestión anterior, habían quedado sin resolver o incluso sin siquiera proyectar. La pelota en la línea para que el otro la empuje al gol, que le dicen…

Desde la oposición, y más allá de las performances aceptables dentro de las expectativas del FIT y el aceptable voto distrital de los pujantes jóvenes que integraron la boleta de Cumplir –empañados seguramente por el fracaso ¿terminal?  del randazzismo en su performance provincial-, asoman dos sectores que sí incorporan ediles, pero que salen sumamente golpeados de la contienda. Mientras el Frente Renovador en su experimento de agruparse al antiperonismo más o menos recalcitrante del GEN, ve mermar elección tras elección su caudal de votos, Unidad Ciudadana, el nuevo ropaje que recubrió a Nuevo Encuentro, fuerzas del progresismo local y a algunos sectores del peronismo, pueden estar frente a un techo que les será muy difícil de romper en el ámbito local, a menos que dicha estructura se anime a una honda reformulación y reestructuración interna, basados en un proyecto municipal concreto , razonable para la mayoría de la ciudadanía que habita el distrito, y en la necesaria renovación de varias de sus figuras que, por las razones que fueran, fundadas o infundadas, no cuentan ya con más crédito entre un vasto sector de los vecinos del “pago chico”.

Si a este cuadro se le añade la actualidad de un peronismo local disuelto en una atomización que roza el bochorno, con miradas cuasi antagónicas y no pocos oportunismos que vuelven a la mentada unidad en poco menos que una quimera, el panorama distrital, en consonancia con el aprovechamiento de las actuales autoridades municipales para usufructuar tantas debilidades ajenas, vislumbra que Cambiemos llegó para instalarse en Morón, acaso, por más tiempo del que ellos mismos hubiesen imaginado un par de años atrás. Y que hoy por hoy, les alcanza para capear cualquier pequeña tormenta que pudiera asomar en el firmamento, con sólo poner a funcionar el piloto automático.

Daniel Chaves
Daniel Chaves
dafachaves@gmail.com