El aumento tarifario y el pacto petrolero-financiero por Vaca Muerta

Por: Ing. Mario Cafiero

 

El gobierno anunció que la escalada de aumentos de energía y combustibles no se detendrá.

 

Además del fuerte impacto en los bolsillos, esta política producirá efectos económicos fuertemente negativos: caída del consumo, aumento de inflación y pérdida de la poca competitividad industrial que nos queda. Nos encontramos por lo tanto frente a una política absolutamente incongruente y contradictoria que ha merecido hasta el rechazo de los aliados del gobierno nacional.

 

Pero ¿cuál es la razón de continuar con esta escalada de aumentos tarifarios? Ayer Macri en Vaca Muerta dijo que había que decir toda la verdad, no lo hizo. La verdad es que el aumento de tarifas está destinado a financiar la costosa explotación no convencional del yacimiento de Vaca Muerta y éste a su vez destinado a solventar la exorbitante deuda externa; que a partir de los últimos dos años tiene un crecimiento exponencial. Este es “plan económico” de Macri.

 

Un plan que se reduce a ejecutar un pacto oscuro con banqueros y petroleros: el pacto de megacanje de dólares por petrodólares de Vaca Muerta.

 

Dice el Pepe Mujica que los argentinos solemos solucionar un problema, creando otro mayor.

Para salir apresuradamente del cepo cambiario y arreglar con los fondos buitres Macri recurrió a los bancos internacionales (encabezados por J P Morgan) y estos pusieron como condición que la garantía de la deuda fuera el gigantesco reservorio de Vaca Muerta. El gestor de este acuerdo, es el secretario de Finanzas “Toto” Caputo y por ello no ha sido eyectado del cargo luego que se conociera su inconsistente declaración jurada.


Pero el detalle crucial que falta es que hay que poner en marcha Vaca Muerta y hacen falta cuantiosas inversiones. ¿De dónde pensaron estas astutas mentes financieras que salieran esos recursos?

 

Sí, adivinó: de los bolsillos de los argentinos por medio del aumento de tarifas. Y el pacto no termina ahí, sigue con la nueva ley de Participación Público Privada, que de acuerdo al propio diario Clarín se corre el riesgo de “duplicar o triplicar” el costo tradicional en obras públicas. Una de las primeras será la infraestructura de Vaca Muerta. Y allí no termina el plan. Algún optimista se puede confundir o conformar diciendo que la riqueza que se exporte de Vaca Muerta a la larga nos puede beneficiar. Dicen que un optimista es una persona que le falta información. Y este es el caso. En noviembre pasado Macri, Marcos Peña y Dujovne firmaron el Dto. 893/2017 por el que se dispone -sin ningún tipo de fundamento- que se deroga la obligación de liquidar las divisas de exportación en el Banco Central. O sea que en Vaca Muerta pagaremos las inversiones con los aumentos de tarifa, nos quedaremos sin el petróleo y con riesgos ambientales enormes, sin los dólares que irán al pago de una deuda eterna fraudulenta y sin los dólares de exportación que no tendrán la obligación de traerlos al país.

 

Si todo esto fuera poco, por último hagamos una pequeña regla de tres simple para dimensionar lo demencial del costo de la política antinflacionaria del Banco Central. El costo de intereses de las Lebac es cercano a los $895.000.000 por día, el 70% de los usuarios consume en promedio 180 kwh por mes y la tarifa domiciliaria de luz es de $1,425 por kwh. O sea con un día de intereses de LEBACs podríamos subsidiar íntegramente el consumo de 3.489.000 hogares por día. O sea si se trata de bajar gasto público y subsidios al disparate, pongan la mira en lo que gasta el Sr. Sturzeneger; que ya acompañó a Cavallo en la tragedia del 2001 y ahora nos lleva a la catástrofe nuevamente.

 

Nos dicen que este nuevo sacrificio es para alcanzar el crecimiento económico, poco dicen de procurar el desarrollo económico y nada dicen de alcanzar un grado de progreso y el bienestar para todos los argentinos.

Colaboradores diversos Huellas Suburbanas
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