El amazonas se incendia, el planeta arde, la humanidad se suicida

Todos vimos imágenes de varias zonas del planeta; bosques, selvas, pastizales , ardiendo, es especial en el amazonas, pero también en África, en Asia, aquí cerca en Bolivia y , con menor intensidad, en nuestras provincias de Salta , Santiago del estero y Chaco. Rápidamente podemos pesar en la codicia , en la mentalidad empresarial que considera a nuestro planeta como un factor más de producción. Gobiernos locales , como el de Bolsonaro, que posibilitan la depredación lisa y llana, al considerar al planeta como un sistema cerrado y controlable , pero es abierto y no manipulable. Pero el problema es más grave y nos abarca a todos , lamentablemente , la mirada indolente e insolente , cortoplacista y tomista  en relación al ambiente nos ha atravesado a todos. Quizás por distintas causas e intensidad

Los seres humanos ,desde nuestro peregrinar en la tierra , fuimos practicando el método conocido como roza, tumba y quema , esto es desmontar , aprovechar la madera valiosa , y luego prender fuego a toda la vegetación. La materia orgánica contenida en las plantas se transformaba en cenizas aspecto que posibilitaba el cultivo de vegetales por 10 años  abandonándose dicho espacio hasta que este territorio recuperaba lentamente su vegetación y se restablecían los flujos, relaciones y ritmos de la naturaleza. En ese ínterin los seres humanos buscábamos otro lugar para hacer la misma operación , no retornando a este lugar inicial por 30 años. El método funcionó, con un alto costo ambiental, mientras fuimos nómadas y pocos habitantes en el planeta presionando por los bienes naturales.

¿Qué nos lleva a los seres humanos a avanzar de manera desaprensiva sobre los bosques? Ya no producir alimentos, sino una voracidad de acumular riquezas , de poseer , de tener, aunque esto implique destruir ecosistemas naturales , avanzar sobre pueblos originarios , e incrementar el efecto del cambio climático. Una voracidad a toda prueba, una mentalidad de rapiña en la cual poco importa el resto de la humanidad , incluso las generaciones por venir.

En la actualidad se deforesta, y quema, para liberar tierras ya para el cultivo de maíz o soja o para cultivar pasturas, hierbas, para la alimentación animal.. Se convierten ricas zonas de biodiversidad y suelos fértiles en vastas zonas que producirán por nueve o diez años para juego convertirse en estériles territorios de pobreza socioambiental.

¿qué pasa cuando se deforesta , y quema, ? En primer lugar debemos pensar que en la naturaleza siempre existe un equilibrio entre los suelos , la vegetación y el clima. En el Amazonas, al igual que en nuestra selva Misionera, observamos exuberancia y la presencia de una gran diversidad de árboles, de diferentes tamaños , tipos , asociados a arbustos , plantas rastreras, herbáceas, etc., árboles que pueden crecer gracias a que los suelos son ricos en materia orgánica, en minerales y también a las abundantes lluvias y temperaturas, pero hete aquí que esos suelos son frondosos , ricos , con adecuada fertilidad química , física y biológica porque todo lo que crece , va a morir y transformarse  luego en humus(abono) así como las lluvias son abundantes porque los árboles permanentemente transpiran y evaporan agua , que va al cielo y se transforma en nubes , que al condensarse , posibilita la lluvia. Todo en equilibrio , plantas sanas , suelos fértiles ,lluvias abundantes. ¿Qué pasa si sacamos y quemamos a los árboles? En primer lugar toda la vegetación , más todo lo viviente, la diversidad vegetal y animal se convierte en cenizas, la fertilidad potencial se transforma en actual, el humus trasforma. Las elevadas temperaturas no solo queman lo que vemos , sino lo que no vemos , el humus, los hongos ,los insectos , las bacterias del suelo fundamentales para que éstos se mantengan vivos y sean capaces de sustentar la vida del ecosistema , incluida la nuestra.

Cuando la materia orgánica se quema , ya sea la presente en las plantas o la que se acumula en el suelo, se transforma en dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero con lo cual se incrementa el cambio climático , pero como todo posee una dimensión sistémica al sacar árboles quitamos quienes absorben ese mismo dióxido de carbono. Es así como producimos más gases y sacamos a los árboles que pueden absorberlo. Si deforestamos para sembrar soja, en principio cuando llueva, al no existir una barrera de árboles , un paraguas que detenga la lluvia , las gotas destruyen a los agregados , los suelos pierden capacidad de infiltrar agua , el agua escurre , se produce erosión y arrastre de agua y tierra. tal como lo vimos en nuestro país por ejemplo en la provincia de Salta. Pero además al no existir plantas frondosas cuyas raíces y hojas abonen los suelos, éstos pierden su capacidad física , química y biológica, es decir se vuelven estériles. Los árboles son capaces de recrear vida a su alrededor , es decir sustentan agroecosistemas, otras plantas , aves, mamíferos, insectos , hongos, bacterias, cada uno cumpliendo una función irrepetible e irremplazables cada uno juega su rol , ni bueno , ni malo solo su rol , como en una orquesta sinfónica, si falta uno no será la misma música, si faltan muchos , no hay música, en nuestro caso no hay vida.

Volvemos al inicio, ¿por qué se da esta situación?. En principio por que nos hemos escindido de la naturaleza , nos ponemos afuera pretendemos regular los ciclos naturales, pretendemos tomar la naturaleza como si fuera una línea de montaje industrial, ponemos, cada vez más, insumos químicos para obtener productos como la soja , pero la naturaleza no se somete , como organismo vivo reacciona y allí tenemos las consecuencias ambientales y sociales.

En segundo lugar esto sucede por la mentalidad rapiñera y cortoplacista de los empresarios ,dueños o acaparadores de tierra, aliados a gobiernos de todo tipo ; liberales , conservadores, populistas, pseudo progresistas para los cuales los bienes naturales , se han convertido en recursos , los alimentos en mercancías y la vida en un billete. Nos hemos olvidado ,pese a mueras palabras, de la equidad intra generacional , en que todos debemos gozar de un ambiente sano, acceder a un trabajo decente, a una alimentación integral y a una vivienda y también de la equidad intergeneracional dado que las generaciones futuras no podrán gozar  de los bienes, de aire, agua, suelo y alimentos sanos. Quizás estemos a tiempo ,pero no esperemos los gobernantes que solo piensas en el crecimiento, en el mal llamado progreso basado en el consumo voraz, desaprensivo, inequitativo e insustentable

Javier Souza Casadinho
Javier Souza Casadinho
javier@huellas-suburbanas.info