DESPERTO EL GIGANTE – Parte V-

Así como en las cuatro notas anteriores desarrollamos las relaciones de China, con sus vecinos cercanos de Asia, Medio Oriente, Rusia y Europa, enmarcadas en la llamada NUEVA RUTA DE LA SEDA. Vamos a hacer lo mismo con Argentina. En el número anterior prometimos analizar la relación del Gigante con Sudamérica. Pero como decía una vieja publicidad de la Secretaría de Turismo: PRIMERO LO NUESTRO.

Desde 1972 Argentina y China establecieron lazos diplomáticos. A partir de ese momento casi todos los presidentes argentinos visitaron China. El dictador Videla, Raúl Ricardo Alfonsín, Carlos Saúl Menen, Fernando De la Rúa, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Todos firmaron convenios de cooperación en distintas áreas. Las relaciones se fueron incrementando año tras año.

El primer anuncio importante fue cuando para comunicar que Argentina en 2004, había firmado, bajo la presidencia de Néstor Kirchner convenios de inversiones por veinte mil millones de dólares. El 7 de noviembre de ese año La Nacion decía al respecto que los chinos invertirían en: “Obras de infraestructura en el área energética Construcción y puesta en marcha de un tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Rosario con Córdoba. Existen otros proyectos para ferrocarriles en el norte y en el sur del país. Construcción de 350.000 viviendas en los próximos cinco años En turismo: se prevé que China establezca un cupo de turismo para que los chinos vengan a la Argentina, que pasará a tener la categoría de “país admitido”. Construcción de caminos en todo el país Telecomunicaciones: China tiene interés en entrar en el negocio de la telefonía cuando se abra el mercado.”  En mayor o menor medida alguno de estos supuestos se cumplieron en los doce años de los K. Por ejemplo se compraron nuevos trenes para reemplazar los que se habían adquirido en la década del 50 a Japón, para operar en el AMBA.

La empresa Huawei  de celulares Chinos, mudó su regional para Sudamérica de Brasil a la Argentina. Metallurgical Group Corporation con sede en Shanghái, explota la mina de hierro de Sierra Grande en la Provincia de Rio Negro desde noviembre de 2006, la inversión del 70 millones de dólares, correspondió a la compra del 70 % del paquete accionario, la mina explotada por HIPASAM, estaba cerrada desde 1991. También realizaron inversiones en una petrolera que posee 23 áreas de explotación en Santa Cruz, Chubut y Mendoza.

En 2014, Cristina Fernández de Kirchner y Xi Jinping, presidentes de ambos países firmaron varios acuerdos de inversión y cooperación. Entre los más importantes se destacan: Construcción de las represas Néstor Kirchner y Cepernik sobre el río Santa Cruz, adquisición de buques y dragas chinas, proyecto de riego en Entre Ríos, financiación de la construcción de Atucha III, acuerdo para la construcción de una base del Espacio Lejano de China en la Provincia del Neuquén,  dentro del marco del programa Chino de exploración de la luna. La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), se beneficiará con la utilización de un 10 % de la capacidad de la antena para proyectos conjuntos. Y un acuerdo de Swap (préstamo) de monedas entre el BCRA y el Banco Central Chino. Que fue desacreditado por los economistas, en ese momento opositores, como Malcomían, pero que al asumir el Gobierno de Cambiemos inmediatamente cambiaron por dólares y dando al embajador, Diego Guelar, instrucciones para solicitar más operaciones de este tipo.

Actualmente la relación comercial con China se encuentra basada especialmente en el comercio, China es nuestro segundo comprador en el mundo (exportaciones argentinas) y un significativo proveedor de bienes (importaciones argentinas), duplicando estas últimas a las primeras, proceso que se fue consolidando desde el 2011 hasta el presente. En su reciente gira por el país asiático, la delegación argentina fue advertida por su pares chinos, acerca de la falta de cumplimiento de los acuerdos que firmaran con el anterior gobierno, y supeditaron la llegada de nuevas inversiones china a nuestro país al cumplimiento de aquellos.  Es decir, no van a poner en marcha los nuevos acuerdos sino se ejecutan los anteriores. En ese sentido, los orientales son muy prolijos y puntillosos en sus relaciones con los países de LA NUEVA RUTA DE LA SEDA. Debido a lo pendular de nuestra política no podemos decir lo mismo de la Argentina.

Roberto Coluccio
Roberto Coluccio
roberto@huellas-suburbanas.info