Despertó el Gigante (parte I)

Contradiciendo a la teoría liberal que postula que la libertad de las fuerzas productivas es imprescindible para el desarrollo de las economías, China planifica, organiza y desarrolla tanto su frente interno, como las relaciones comerciales con el resto del mundo desde una forma de gobierno de estilo comunista, donde el valor de la libertad no es el primero en ser esgrimido ni el más importante socialmente. Cabe aclarar que esta introducción no pretende ser un juicio de valor del sistema político chino, sino solo una descripción de la realidad.
La Gran Potencia asiática, formó junto a otros países una red mundial para realizar intercambios comerciales con beneficios mutuos. En respuesta a la uni-multipolaridad, ejercida por EEUU desde la caída de URSS en 1991. Pekín modifica, con ello, la geopolítica mundial. Compitiendo o desplazando directamente a los estadounidenses en algunas zonas del globo.
Hace ya más de 40 años los dirigentes políticos chinos avizoran que la política agresiva de exportar la Revolución a otros países confrontaba contra la necesidad de revertir el propio atraso frente a las demás potencias mundiales. Por lo tanto se proponen achicar la brecha del desarrollo que el repliegue sobre sí mismo había generado. Para ello se proponen abrazar los principios de paz y desarrollo. En una primer etapa, década de los noventas, China se consolidó como Potencia regional. Firmando varios tratados bilaterales para la resolución de conflictos territoriales con sus vecinos. Regulariza las relaciones diplomáticas con Singapur, Indonesia, Vietnam y Corea del Sur. Luego se propuso potenciar su flota, clave para la seguridad nacional y como securitización de importaciones y exportaciones que realiza con en muchas zonas del planeta.
Presentan un plan de rutas terrestres (construidas y a construir) y marítimas para conectarse a través de ellas a todos los continentes. El primer esbozo del Cinturón de La Ruta de la Seda, lo expone  el presidente Xi Jinping en septiembre de 2013 en Kazakstán, para unir a los países de Asia Central con China luego en noviembre del mismo año presentó en Malasia la Ruta de la Seda Marítima uniendo además Asia Central, Europa y África. Fusionaron luego los dos conceptos que quedan designados como “Cinturón y Ruta de la Seda”.
Cuyos principios son:
·         Respeto mutuo a la soberanía e integridad de los países miembros.
·         Compromiso mutuo de no agresión.
·         Acuerdo común de no intervenir en los asuntos internos de los socios.
·         Promover la igualdad y el mutuo beneficio.
·         Alentar la coexistencia pacífica.

Para construir tanto las rutas como la infraestructura portuaria que dan sustento a los flujos comunicacionales es necesario realizar inversiones. Por lo tanto impulsó la creación y puesta en marcha del Banco Asiático de Infraestructura e Inversiones (AIIB) y el Banco de Desarrollo de los BRICS, para no depender de las decisiones del Banco Mundial u otros organismos internacionales de crédito. (CONTINUARA EN EL PRÓXIMO NÚMERO)

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