Del “Patria o Kirchner” a la política silenciada

Por Juan Carlos Dennin

 

 Entramos en el último mes del 2014 sabiendo que en el nuevo año se habrán de definir  elecciones ejecutivas y legislativas. Noviembre nos ha dejado algunos hechos políticos que parecen mutar,  aunque en el fondo reiteran siempre el mismo basamento.

  La base social conservadora de la dirigencia opositora terminó el año con el rotundo fracaso de su convocatoria al “cacerolazo” del “13 N”.  No asistió nadie.  Ese sector vendepatria , lleno de odio,  exteriorizó su sentimiento ideologizado con la consigna “Patria o Kirchner”.  Créase o no. Ni a los autores de los zócalos de TN ni al mismísimo Stephen King se les hubiese ocurrido escribir algo así.  Se los podría adjetivar como patéticos, pero en realidad ni eso merecen.  Despiertan una profunda indignación.  Cada vez se asemejan más a las hordas golpistas de setiembre de 1955…

  Alejándonos un poco del accionar de esas  bases, da la sensación de que quienes deberían representarlos han fallado en sus especulaciones.  La meta de juntar toda o una buena parte de la oposición en un mismo frente o alianza, colapsó  no bien asomaron las primeras definiciones acerca de candidaturas rumbo al 2015.  Aferrados a  estrategias  noventistas, reafirmaron su mediocridad, e intentaron  crecer mediante la construcción mediático-política: ser  oposición por la oposición  misma. Ese proyecto ha fracasado. Lamentablemente, el oficialismo no tendrá con quién discutir proyectos de país diferentes, debatir  ideas, marcos de referencia democráticos para la

región y el mundo. 

 Ni el macrismo como fase superior de la derecha neoliberal, ni  Faunen , ni el radicalismo, ni el massismo, ni los progresistas anti-K  expresan hoy una opción superadora y tentadora para el sector de la ciudadanía  que querría votar una alternativa al gobierno actual. 

  De todos modos lo que viene no será un jardín de rosas. El kirchnerismo  no podrá dormir sobre sus laureles. Más que nunca deberá estar atento a las operaciones cruzadas que pretenderán instalar sobre la cabeza de sus dirigentes. Esas operaciones siempre serán orquestadas desde afuera de la gestión de gobierno y del frente gobernante.  Cada día se hace más evidente, por estos lares, que el coordinador  del espacio opositor se llama Héctor Magnetto. Se sabe que aparecerán “fuentes periodísticas” incomprobables que inventarán candidaturas, reuniones “secretas” que se harán  públicas, alianzas que nada tienen que ver con los orígenes y fundamentos  del kirchnerismo,   En la vereda opositora no es necesario que alguien la opere desde afuera, ya que ellos mismos se encargan de hacerlo con sus trifulcas internas.

  El camino a seguir por el kirchnerismo no estará libre de opositores. Seguirán apareciendo ofertas cambiantes hasta que llegue el momento en que se definan las candidaturas a las PASO. Eso sí, esos sectores continuarán con su “gataflorismo” obstruccionista contra todo lo que haga o deje de hacer el gobierno nacional. 

  El dilema en que se enmarca  la oposición es la falta de liderazgo y la carencia de un proyecto de país sustentable que pueda presentarse como pretendido “cambio” del actual proyecto nacional, popular y democrático. Eso torna inevitablemente estéril cualquier intento de armado político superador. 

  Si observamos superficialmente los  eventos acontecidos en los últimos días del mes anterior y en los primeros días de Diciembre, podemos apreciar que los mismos han ido desde las escandalosas declaraciones mediatizadas de Elisa Carrió (con la excepción de Sanz, cargó contra todos sus compañeros con acusaciones basadas en hechos que, de haber sido veraces, habrían ocurrido con anterioridad a la integración de  FAUNEN. De Julio Cobos, dijo que está financiado por la efedrina y denunciando que la campaña del kirchnerismo en 2007 (con la fórmula CFK-Cobos) estuvo apadrinada por dinero negro proveniente de la droga. A Hermes Binner, prácticamente  le exigió resolver  los enormes problemas de narcotráfico en los territorios gobernados desde hace rato por el socialismo. Y a su último socio, Pino Solanas, le echó en cara  la poca cantidad de votos propios y un discurso basado únicamente en el ambientalismo.

 La culminación  de aquellos sucesos se dio con el allanamiento a la empresa Hotesur, propiedad de la Presidenta.  Esa decisión fue tomada por el juez Bonadio, fogoneada previamente desde  el programa de Jorge Lanata (en connivencia con las dirigentes políticas Margarita Stolbizer y Graciela Ocaña), quien acumula 9 expedientes abiertos en el Consejo de la Magistratura y  e integró las lista de  “jueces de la servilleta” de Corach y del que se sospecha que tiene vinculaciones políticas con Sergio Massa.  Como generalmente las causas de corrupción son bastante complejas, a río revuelto, acusaciones mediáticas que se dirigen hacia cualquier ámbito del oficialismo.

  Ahora bien, hemos visto, aunque sin profundizar, esos acontecimientos.  ¿ Cual es el legado nos pueden dejar ? Es más que evidente que jamás se habla de política.  Solo se manifiesta un accionar politiquero de mala calaña, de acusaciones burdamente justiciables o de la moral del individuo. Pero sobre política, solamente hay “silencio de radio”. Esto se produce porque los sectores de oposición  carecen de propuestas para gobernar. Y en  caso de que las tengan, igualmente van a continuar en silencio, es decir que no las van a hacer públicas  ya que conllevan políticas de  ajuste y de obsecuencia a los intereses de las corporaciones económicas. Cabe recordar, como  pequeña muestra, los momentos en que más de un integrante de la oposición  expresó que en caso de llegar a ser gobierno derogaría las leyes votadas por el kirchnerismo. Con posterioridad esos dichos han sido eliminados de sus mensajes.

  ¿Adónde apuntan esas maniobras?  En los noventa la corrupción era el menemismo, pero el modelo económico neoliberal era inocente, quedaba fuera del alcance de la denuncia.  Hoy, en el día a día, acusan a quienes integran el espacio kirchnerista de corruptos, pero el tiro por elevación quiere señalar que el modelo es el corrupto, no solo los hombres que lo desarrollan.

  Es posible que se estén dando cuenta de sus propias inhabilidades. Por lo tanto, no se atreven a atacar a las políticas del Gobierno, ya que éstas han sido aceptadas por un amplio sector del Pueblo. En consecuencia tratan de que se instalen las falacias que continuamente están creando a fin de lograr el descrédito personal de los funcionarios del oficialismo.

  Su consigna discursiva es la defensa institucional del país, la defensa de las instituciones…  Ahora bien, ¿se condicen esas proclamas con su propio accionar?  Es difícil de  dar veracidad a esa circunstancia cuando el gobernante Frente Para la Victoria tiene que hacer frente, casi en soledad institucional, a los Hold Outs o Fondos Buitres, al Gobierno del Imperio que los apoya, a las cuevas financieras (que en realidad son satélites de grandes bancos) que se encargan de atacar constantemente a nuestra moneda intentando lograr una fuerte devaluación para beneficiar a las corporaciones, etc. ¿Qué posibilidades de vida nos daría un futuro país gobernado por esta gente?

  Sería interesante que los dirigentes opositores comenzasen a cumplir las funciones de los cargos para los que han sido elegidos.  Que dejen de circular por los estudios de radio y televisión y empiecen a hablar de políticas. Que desarrollen programas de gobierno y nos los den a conocer. Que aclaren cual es el rol que pretendan hacer cumplir al Estado. Si sus políticas públicas serán reguladoras o redistributivas. En fin, que dejen en claro el programa y las decisiones que tomarían en caso de acceder al Gobierno.  Pero es algo muy difícil de cumplir para quienes han quedado anclados en los noventa…

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