DE LA ALEGRÍA A LA RESPONSABILIDAD Y DESDE AHÍ AL COMPROMISO CON EL PUEBLO Y LA PATRIA

Por: Dr. Jorge Rachid
PRIMERO LA PATRIA
Un punto de inflexión en la historia, así vivió el pueblo argentino el cambio de un gobierno neoliberal a un proceso nacional y popular que convoca a la alegría, que siempre vence al odio.
Es una remembranza de las mejores páginas de la historia, comparable quizás con la implementación de la Ley Sáenz Peña que permitió arribar al gobierno al radicalismo, de la mano de Hipólito Yrigoyen en 1916. Parecida a la emoción de un peronismo victorioso, frente a toda la oposición dominada por la lógica colonial de la Segunda Guerra Mundial, con socialistas, radicales, conservadores y comunistas liderados por la Embajada de EE.UU, que intentaba cooptar la soberanía nacional. Muchos de esos compatriotas entendieron en el tiempo, al pueblo como sujeto histórico y se sumaron al movimiento nacional y popular.
La recuperación de la democracia del 73 con el Perón Vuelve hecho realidad, después de 18 años de proscripciones, derogación Constitucional y golpes de Estado y la del 83, después de la noche más trágica de nuestra historia, fueron similares a la jornada vivida en esta etapa, en donde el mundo, en un vertiginoso ritmo de las nuevas tecnologías y del conocimiento, avanza hacia la búsqueda de respuestas a los desafíos de la hora, en donde todo lo conocido está en discusión, desde las plataformas institucionales, democracia incluida, hasta las herramientas de instrumentación del poder popular, frente a los agravios de un sistema financiero y mediático, que ha arrasado valores e identidades nacionales. Las fake news y el Lawfare son expresión de ello, apuntalando los Mercados financieros, especuladores y salvajes.
Por esa razón al festejo de una victoria popular inmensa, venciendo al agravio neoliberal con altísimo costo social, catastrófico y doloroso, debería dar paso a la responsabilidad de dar respuestas a la emergencia de nuestro pueblo, al tiempo que ir construyendo los pilares estructurales de los ejes económico-social, político-institucional y filosófico-ideológico de los nuevos tiempos, que consoliden un Modelo Social y Productivo, solidario y soberano, que termine de sellar la conjunción de los anhelos comunes del pueblo argentino.
Ese tránsito que se dará con profundo compromiso con los debates culturales que logren desmontar una historia ficticia, la mitrista que consolida la ecuación “civilización”, los que vienen de afuera y “barbarie”, quienes construimos nuestro destino en en el marco de la Patria Grande. Es que ese relato esconde e invisibiliza a los héroes de nuestra historia a la par de colocar en el bronce, sin humanidad a los patriotas que rescata, sin máculas ni contradicciones, lejos de cualquier humanización de las luchas políticas, que intentan aplacar, desde la educación sistemática.
Ese rescate histórico no es menor a la hora de la batalla cultural, que debe darse en todos los niveles curriculares, ya que el proceso de colonización del sentido que se ha dado sobre la Patria, merece toda la atención en la construcción de un eje estratégico, que permita consolidar los pilares estructurales del proyecto nacional que promueve el Movimiento Nacional y Popular en la Argentina, sometida desde hace décadas a la voracidad de los planes estratégicos, del diseño de EE.UU para América Latina.
La apropiación del sentido, es decir la ocupación del espacio simbólico del conjunto del pueblo argentino, que reaccionó ante la evidencia de un nuevo proceso neocolonial en nuestro país, que a pasos agigantados, procedía a la entrega patrimonial de nuestra Patria y al disciplinamiento del pueblo bajo la égida de un régimen represivo y autoritario, provocando un dolor social inmenso y una catástrofe ciudadana que se naturalizaba en el tiempo, como opción de modelo injusto y sumiso a los poderes internacionales. Esos poderes que se identifican con “la civilización”, frente a los procesos populares latinoamericanos, que el poder hegemónico los denomina “barbarie”.
Entonces, si convenimos que esos poderes siguen al acecho, que intentarán recuperar los privilegios perdidos, que exigirán como si hubiesen ganado el favor popular, que extorsionarán si pausa, como lo están haciendo a través de los medios hegemónicos de comunicación, verdaderos factores de poder, debemos prepararnos para estar alertas y comprometidos en desmontar cualquier intento de limitar la capacidad soberana del gobierno nacional.
Será un tiempo en que la alegría dará paso a la militancia plena, generando sentido en la Comunidad Organizada, con organización y recuperando la política como instrumento de construcción del nuevo modelo solidario que los argentinos soñamos, para vivir con previsibilidad, después de años de pesadillas, pérdidas de derechos y amputación de proyectos de vida, con dolores de muertes evitables. Esa responsabilidad emerge como una necesidad imperiosa para fortalecer a un gobierno nuestro que necesita del apoyo del conjunto del pueblo argentino, cerrando el paso a los intentos reaccionarios y destituyentes, que implementarán los sectores del odio.
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Colaboradores diversos Huellas Suburbanas
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