Cierra una empresa textil tras 40 años de actividad

Se trata de la textil Nueva Gente S.A., cuyo responsable era el Sr. Alberto Beltramone aunque los trabajadores sostienen que es un testaferro y que el verdadero dueño de la firma es José Miguel Ordoñez. La empresa está ubicada en la calle Carlos Pellegrini 1655, Morón centro sur, y la principal labor desarrollada consistía en la confección de ropa infantil.

Los trabajadores comenzaron a enterarse el domingo 27 por la noche por vía telefónica, pero nadie 

recibió el telegrama de rigor. Por el contrario, el lunes a la mañana, al llegar al lugar, encontraron que la fábrica estaba cerrada y los dueños, ausentes. Mayor carga de violencia simbólica de la patronal contra estos trabajadores, sería un tanto difícil.

La barbárica decisión tomada por los dueños de la firma implica la pérdida del empleo para los trabajadores, algunos con entre 25  y hasta 40 años de antigüedad en el establecimiento.

A todo esto, los trabajadores buscan resistir en la fábrica con la intención de conservar las fuentes de trabajo.

El marco adecuado…

Recordemos que en julio pasado, el Concejo Deliberante había aprobado por mayoría y con el voto de distintos bloques políticos una ordenanza que declaraba la Emergencia Productiva y Comercial en Morón. Esta normativa les daba a las pymes una serie de herramientas para enfrentar la crisis como por ejemplo facilidades de pago en el impuesto municipal, rebajas en el canon de habitación y un margen de prioridad a empresas del distrito en las contrataciones que realiza el Municipio. Sin embargo, el intendente Tagliaferro vetó esa ordenanza y la dejó sin efecto, argumentando que “dañaba la economía” de la municipalidad.

Cuando se generan las garantías institucionales y jurídicas para que los sectores patronales se vean protegidos en una amplia gama de acciones; cuando el Ministerio de Trabajo se pone “al servicio” del empresariado y no en defensa de los trabajadores, estas situaciones pueden multiplicarse sin mayores obstáculos.

La resistencia de los propios trabajadores junto a las fuerzas sindicales que los vienen acompañando es vital, y hace falta mucha mayor solidaridad por parte de los vecinos en general. La fuerte matriz individualista y egoísta que se viene multiplicando a escala social no les permite ver a muchos, que aquellas luchas de un puñado de compatriotas que hoy no se apoyan, puede ser el telón de fondo para el cercano drama laboral, en un futuro cercano, de muchos de aquellos que hoy miran para otro lado.

Recordemos lo esencial: El neoliberalismo no cierra sin desocupación ni represión. El neoliberalismo MATA.

Colaboradores diversos Huellas Suburbanas
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