BASE HUMANITARIA EXTRANJERA EN NUESTRO PAÍS O INVASIÓN SILENCIOSA

El martes 22 de mayo, “el gran diario argentino” publicaba que el gobierno de Estados Unidos anunciaba al gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, que retomaría la construcción de una “base de ayuda humanitaria”, proyecto que estaba “cajoneado” desde 2012.

Llamaba poderosamente la atención la denominación de “humanitaria”, así como el financiamiento íntegro del proyecto por parte de los norteamericanos.  Era más que sugestivo que el país que desde 1823 al proclamar la Doctrina Monroe, declaraba al mundo que América Latina se consideraba “esfera de influencia” para Estados Unidos, y, que desde aquel entonces, hubiese realizado decenas de intervenciones (en su mayoría militares) dentro el territorio suramericano, se fuera a ocupar de la parte humanitaria del continente.

Había que abrevar en las fuentes para tratar de averiguar de qué trataba todo este tema. Las “intervenciones” y guerras contra las naciones soberanas han adoptado el nombre de “intervenciones humanitarias” y son el nuevo mecanismo diseñado por el Pentágono y sus socios de la OTAN para el presente siglo. Thomas Barnett y almirante retirado Arthur K. Cebrowski (fallecido en 2005), ambos asesores de inteligencia, fueron los cerebros fundadores de dicha estrategia.    Es un plan de diseño geoestratégico  y que consiste en la división binaria del mundo. Esa división se expresa entre los países del Norte, el Primer Mundo (Núcleo de funcionamiento) y el Sur, o Tercer Mundo (Brecha no integrante). Dentro del primer grupo es donde concentran los grandes capitales privados y negocios y la estabilidad política pretende ser reservada.  Por otro lado, en la parte que nos toca, se encuentran los países de donde se captarán las riquezas para que el norte mantenga sus niveles de bienestar.

No es casual entonces, y dentro de esta estrategia global, que el financiamiento de las obras en Neuquén corra por cuenta del Comando Sur de los Estados Unidos, que  es, precisamente, un organismo militar. Al ingresar en la página web de dicho organismo, vemos su descripción que “aprovecha las capacidades de respuesta rápida, la colaboración de naciones socias y la cooperación regional dentro de nuestra área de responsabilidad para apoyar los objetivos de seguridad nacional de los EE.UU., defender los acercamientos sureños de Estados Unidos y promover la seguridad y la estabilidad regional”. También es el organismo que históricamente financió la “Escuela de las Américas” en Panamá, donde se formaron los peores dictadores que gobernaron Latinoamérica. ¿Una misma institución para planes intervencionistas similares?

La especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional, integrante del Centro de Militantes para la Democracia Argentina (CEMIDA), Elsa Bruzzone, denunciaba que el Gobierno de Macri quería evitar el permiso del Congreso, aduciendo que en dichas actividades solo participarían “miembros de la Inteligencia y no tropas” para justificar la instalación de la base.  Además, esto formaría parte de los acuerdos secretos celebrados en su momento entre el presidente argentino y el ex presidente Barack Obama.

Entre los neuquinos comienza a ampliarse el grado de preocupación, por la instalación de la base en un punto geopolítico estratégico,  ya que la misma se asentará  en los márgenes de la Autovía Norte, que une a través de 19 kilómetros las cuatro principales ciudades de la región, lindantes a Vaca Muerta y a Neuquén Capital, cerca del aeropuerto y la ruta del petróleo.  Se presenta como proyecto de  ayuda comunitaria, aunque en realidad garantiza el acceso total e inmediato de  fuerzas militares a nuestros recursos naturales.

Mientras todo lo que está ocurriendo es ocultado por los grandes medios nacionales, los diputados Mariano Mansilla, Eduardo Fuentes y Pamela Mucci, presentaron un proyecto de ley en la Legislatura neuquina.  En ese proyecto exigen la prohibición de que instalen bases militares, científicas o de cualquier tipo, que pertenezcan o estén vinculadas al gobierno de Estados Unidos, en cualquier punto de la provincia. Así mismo, piden la derogación de cualquier norma jurídica emitida por el Poder Ejecutivo de Neuquén autorizando la instalación de una base con las características mencionadas.

La sociedad civil tampoco se está quedando quieta. Las organizaciones: “la Solidaria Vista Alegre, Gremial de Abogados, Asamblea Socio Ambiental de Centenario y Vista Alegre, Convocatoria Segunda Independencia frente anti represivo, bloque de Concejales FPV Cinco Saltos, Centenario Libre de Fracking, Libres del Sur Centenario, Grupo Yuyerx, Barrios de Pie Centenario, Partido Comunista Cinco Saltos, Aspuel asamblea en solidaridad con los pueblos en lucha, Casa de Amistad Argentino Cubana, y adhieren el Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén y el Foro Ciudadano para la Democracia de Neuquén” se organizaban llamando a conformar la multisectorial “No a la base yankee”.  

Desde esa organización expresaron que “esta base, como otras de América Latina, son parte íntegrante de una red de Bases Militares establecidas en distintos países y que tienen como propósito garantizar el acceso total e inmediato de las fuerzas militares estadounidenses. Sirven, a la vez, para el espionaje y la protección de sus inversiones, la intervención sobre nuestros bienes naturales y el monitoreo político de los países de la región, con el falso propósito de promover la seguridad y estabilidad regional”.

Mientras comienza la reacción en defensa de la soberanía nacional, el presidente Mauricio Macri, durante el acto por el Día del Ejército Argentino, vislumbró la posibilidad de crear una Fuerza de Despliegue Rápido (FDR),  que estaría integrada por las tres Fuerzas Armadas, para colaborar con el accionar del Ministerio de Seguridad.

Todas estas situaciones de nuestro país, están en sintonía con, por ejemplo, lo planteado en Washington en estos días, por el ex alcalde de Caracas, Antonio Ledesma, solicitando una intervención humanitaria internacional en Venezuela.

Continuando con  la temática de las tropas extranjeras en nuestro país, tomó estado público que desde 2017 se lleva a cabo  en Argentina   el Programa  CULP (Programa de Entendimiento Cultural y Liderazgo). Gracias a ese programa  cadetes estadounidenses comparten experiencias con cadetes del Colegio Militar de la Nación, aprenden el idioma y se interiorizan de nuestra cultura.  Cabe recordar que toda esta actividad fue negada por la ministra Patricia Bullrich en los medios, mientras era confirmada por la embajada estadounidense.

Sumando las cercanas posibilidades de que un proyecto neoliberal solo cierra con represión,   hace pocas semanas nos enteramos, gracias a los trabajadores del puerto, que fueron desembarcados al menos  seis vehículos blindados de Naciones Unidas. Los mismos fueron adquiridos en 1998 por el gobierno menemista y cada uno posee balizas, sirenas, tubos lanzafumígenos (granadas que provocan una cortina de humo), además de un fuste para ametralladoras en el techo.

Cabe resaltar también, que a solicitud del presidente Macri el gobierno del estado norteamericano de Georgia anunció que la Guardia Nacional de ese estado había sido seleccionada como la operadora del Comando Sur Militar Estadounidense para la República de Argentina como parte del Programa de Asociación Estatal (SPP) del Departamento de Defensa. Por el mismo, esperan el desarrollo de una relación exitosa a largo plazo, mediante el conocimiento en respuesta a la compartición de emergencias y desastres, la mejora de la seguridad fronteriza y el fortalecimiento de la cooperación en Operaciones de Paz y su preparación”.

La “traducción” del programa, a cargo del Coronel retirado José Luis García como de la Profesora Elsa M. Bruzzone destaca que este convenio encierra peligros que ya hemos padecido: su vigencia representará: volver a la represión militar interna establecida por la Doctrina de la Seguridad Nacional, ahora por la puerta de servicio desde donde ingresarán efectivos militares foráneos comandados por el tristemente famoso Comando Sur de los Estados Unidos.

Es sabido que en Vaca Muerta se encuentra la tercera reserva más importante del mundo de gas y petróleo.  También sabemos que se ha convertido en un eslabón más del proyecto geoestratégico desarrollado por los militares estadounidenses. Nada se opone a que el endeudamiento insustentable del gobierno neoliberal depredador de Mauricio Macri, más la autorización de instalar la base norteamericana traerán más problemas que beneficios. El establecimiento cercano de esa base servirá para que, a futuro, sean controladas  las exportaciones de hidrocarburos de ese yacimiento, y que no sean utilizadas para potenciar el desarrollo económico argentino, sino que únicamente sirvan para pagar los intereses de las deudas contraídas. Será una pequeña muestra de como el imperialismo financiero emplea las “intervenciones humanitarias” para  apropiarse de los recursos de los pueblos del Tercer Mundo en este siglo.

Tratar de que los sectores anestesiados de la sociedad vayan saliendo de su letargo, y recuperar el espíritu de soberanía nacional han de ser las tareas de la hora para defender los intereses de la Argentina.  Es la hora…     

Fuentes: http://thomaspmbarnett.com/bio/ 

www.spacenews.com/military-transformation-pioneer-arthur-cebrowski 

eldisenso.com                  

canalabierto.com.ar

https://mundo.sputniknews.com/defensa/201805021078363505-eeuu-fuerzas-armadas-argentina/

https://www.hispantv.com/noticias/argentina/375511/fuerzas-eeuu-ejercicios-militares-macri-congreso

Juan Carlos Dennin
Juan Carlos Dennin
juancarlos@huellas-suburbanas.info