“El autoritarismo no es formativo, y a la larga, deja marcas irreversibles”

Reportaje al Profesor Edmundo Mario Zanini

Edmundo Mario Zanini es un profesor especializado en las Ciencias Naturales, de vasta trayectoria en la docencia de Morón y zonas aledañas. Impulsor de diversos proyectos educativos en su área, supo gestar acciones colectivas productivas que, además del proceso de aprendizaje en sí, propiciaban herramientas enriquecedoras en la formación integral del alumno.

Amigo y colaborador de Huellas Suburbanas, en esta ocasión nos propusimos compartir algunas rondas de mates para conversar acerca de la avanzada macrista sobre la educación pública, el proyecto del “Plan Maestro” y otras cuestiones.

Edmundo, en el contexto que transitamos, ¿Qué sentido tiene la propuesta del Plan Maestro, y hacia dónde apuntan?

Primero veamos ciertos aspectos ideológicos, culturales y políticos que están en juego. La concepción de educación liberadora, en el sentido de aportar al desarrollo de las capacidades de las personas y los pueblos, es relegada a la de una capacitación para la eficiencia en el mundo del trabajo. El fortalecimiento de las concepciones que privilegian los logros individuales, en oposición a las que apuntan al “bienestar general”. Y por supuesto, apuntan a la concentración de las decisiones en los más altos niveles de conducción empresarial y del Estado. Creo que al macrismo no se le puede adjudicar o caracterizar como “improvisados”; los que suponen eso ignoran que ellos pueden tener falencias terribles, pero tienen en claro el objetivo. Y el objetivo es modificar la correlación de fuerzas y garantizar que la Argentina, y en particular la clase media, responda a las leyes de mercado. De la clase baja se harán cargo por otros andariveles, y el problema es manejar a la clase media, que cada tanto tiene algunos destellos democratistas…

Cada vez menos…

Claro, pero ellos tienen que garantizar todo, porque de otro modo, no les sirve. Fijate que a un sector de la clase media le sigue sonando “feo” lo que le ocurrió a Santiago Maldonado, les molestan las dos cosas: El propio Maldonado, y que se lo haya asesinado. El gobierno necesita definir a su favor estas disyuntivas. Y saben que la educación no les va a resolver todo, pero es un sector que tienen que controlar. Entonces le cambian el sentido mismo a la educación, y buscan formar recursos humanos adecuados para una economía dependiente y un desarrollo industrial que no genere “molestias” en el mercado mundial. En ese marco, lo que ellos organizan, funciona. Todo lo que ha hecho apuntar a nuestra educación –muy tibiamente- a favor de apuntalar las potencialidades creativas, jode. Así que hay que eliminarlo.

Un legislador llegó a tener el descaro de afirmar que una chica de una población rural de Tucumán, no tenía necesidad de aprender matemáticas, si ella va a dedicarse a trabajar el campo…

Matemáticas ni hablemos, pero Filosofía y Artística son áreas que, desde la perspectiva de ellos, es como tirarle margaritas a los chanchos. Desde la cosmovisión de la derecha, es lo que pueden hacer. Históricamente nunca se llegó a tanto. El menemismo lo intentó pero no lo logró. ¿Formás una persona especializada, o con una capacitación más general? Si lo formas muy en una especialidad, pierden criticidad; si le das una educación muy amplia, se vuelven muy críticos, analíticos.

¿Sostenés que nunca se llegó tan lejos en un plan de estas características?

Esto avanza, porque nunca se logró desviar la cosa. Una de las intenciones es liquidar la permanencia del docente en su cargo. Que sea un “temporario” y un individuo reciclado para tareas relativamente distintas cada vez, de manera que el mismo carezca de una perspectiva definida y que se vaya acomodando según las circunstancias, y así enseñe. Desde una mirada pedagógica, te diría que el aprendizaje toma sentido en función de la adquisición de ciertas destrezas aplicables en forma concreta. Áreas y aspectos más ligados a valores no económicos (lo estético y lo contemplativo y reflexivo, por ejemplo) pasan a ser secundario y accesorios, debiendo sostenerse por sí, sin ningún respaldo de la organización educativa. La enseñanza la proponen por metodologías eficientistas, en el marco de la noción de que se buscan resultados y productos, no intenciones y procesos en la educación de cada persona.

Edmundo, un repasito del proceso electoral de octubre en este marco de avance conservador, ¿Esta elección tiene matices similares a la de 1995? Que ya habiendo blanqueado una estafa electoral previa, volvieron a ser votados masivamente…

Con la diferencia que cada vez todo es más acelerado. Pensá, que Menem necesitó 6 años para lo que Macri concretó en menos de 2, es todo más vertiginoso, y por eso el proyecto educativo es el adecuado a las circunstancias, que cada vez son más adversas, cada vez se les hace más fácil dar una vuelta más de tuerca, y lo hacen sin contemplaciones. Por supuesto que en esta elección nadie se fijó que estaba votando la transformación educativa, y en general a la mayoría no les importa: mientras los pibes estén en un lugar más o menos seguro, a pocos le interesa qué pase allí.

Afirmación cruel si las hay…

Simplemente realista. Si hablás con cualquier progenitor, nadie sabe bien qué está pasando en la escuela, lo único que saben es que los compañeritos no lo maltratan y que la maestra no lo tortura en ninguno de los sentidos. Básicamente eso es lo que les importa. Claro, por ese camino me parece que estamos al horno. Y no existe lo estacionario: si no vamos para adelante, retrocedemos. Y si vamos para atrás, es casi irreversible, va a costar mucho revertir este cuadro de situación.

El estudiante debe ser formado para que encare la realidad con protagonismo, y esto para el poder, es una cosa demasiado pesada. El autoritarismo no es formativo, y a la larga, deja marcas irreversibles.

En un escenario cada vez con mayor cercenamiento de libertades…

… obviamente no conviene para nada una persona que sea independiente, activa de su tiempo. Con este “Plan” todo va a convertirse en una educación técnica, trucha, pero educación técnica. No hay con qué desarrollar una educación que apunte a una producción significativa, pero no hay ninguna intención de dar una formación más general.

Y de acá a, supongamos, 10 años, ¿Cómo presagiás la formación de los futuros egresados?

Plenamente relacionado con la reforma laboral que pretenden imponer. Nada está descontextualizado, no son ensayos. Es parte de una transformación para readaptar nuestro capitalismo a una etapa más compleja y que no admite que nadie se escape de la telaraña. El sostenimiento de las ofertas educativas queda en manos de las empresas que requieran especialistas altamente cualificados temporarios, más que trabajadores formados para funciones más generales y con estabilidad laboral.

Lo que se hizo con Santiago Maldonado es lo que se va a hacer en términos generales. Esto no viene y no puede ser fácil, ya que nuestras sociedades capitalistas, están en una etapa en la que no quedó margen para las medias tintas; hay que jugar a fondo, y ellos no quieren correr más riesgos, esto tiene que seguir funcionando en una complejidad en avance, y por lo tanto hay que hacer todo lo que haya que hacer para que funcione.

Haciendo lo que hay que hacer… como el spot oficial…

¡Bien clarito! Y cuando hago, te “meloneo” para que te entusiasmes con lo que estoy haciendo. Eso funciona sobre todo para que los subalternos cumplan, mientras las cabezas tienen en claro su rumbo para seguir avanzando en lo que deben realizar. Ese es el escenario que puedo advertir, y que un conjunto robusto de la sociedad se ha dado en habilitar.

Daniel Chaves
Daniel Chaves
dafachaves@gmail.com