Astillero Río Santiago, necesario comedor solidario

Lejos del alto estándar de vida de su clase media, ganado a fuerza de trabajo y capacitación, en un contexto de poder político-económico que dimanó, en pareja medida, de La Plata, capital del primer estado argentino, la gran empresa petrolera, siderúrgica, naval y petroquímica, con asiento en Ensenada, y las Pymes que las abastecían de insumos y mantenimiento desde Berisso, hay en la región bolsones de pobreza que no tienen razón de ser, más allá de la injusticia social. Situación de violencia que la alternancia liberal-keynesiana en gobiernos municipales, provinciales y nacionales sigue sin resolver, luego de 3 ½ décadas de democracia.
Dolorosa prueba de esto, es el relevamiento efectuado por la Pastoral Social de la UCALP, Iglesia Católica, que hace meses ya, denunciaban 184 asentamientos registrados por sus misioneros, de por lo menos 10 familias cada uno, y hasta 200 de ellas en el caso de los mayores, todos en la Región de La Plata, Berisso y Ensenada. Acusada de hacer política por… ¿¡los políticos profesionales!?, la militancia reivindica su derecho a la misma, y no se calla nada. Muy por el contrario, con pícara sonrisa, recuerda las prácticas carcelarias del evangelismo portuñol, a un diezmo per cápita, y la venta religiosa de alcohol en gel, a mayor precio todavía.
Sin darse cuenta de esto ni del potencial del ARS, burócrata, municipal y aeronáutico, con la mente en blanco y mirando al cielo, no advierten que la fábrica, solidaria hasta los tuétanos cuando las crecidas del río inundaban Punta Lara y Los Talas entre otras barriadas, tiene un poderoso comedor que podría estar al servicio de la cuarentena, y más allá de ella también. Sus capacidades son: 70 trabajadores a su servicio, 4 hornos, 4 freidoras, 2 hervidoras, 16 hornallas distribuidas en 4 cocinas, todo grande, industrial, equipo de frío en planta baja, 4 grandes parrilleras, etc. Con esta dotación, trabajando a media máquina, podría decirse, el ARS entregaba 1.200 viandas/día. Pero armado en 3 turnos de 8 hs/día, o en 4 bien intensos, a full, de 6hs/día, organizado y con ganas de triunfar en la porfía, puede llegar a las 4.800 viandas/día sin mayores dificultades. Meta digna, alta, que Pastoral y asentamientos agradecerían desde lo más hondo de su corazón, sin duda.
Llegado este punto, no se puede soslayar el hambre en el país de los alimentos. Sería imperdonable.
Argentina produce alimentos, a razón de 2.000 calorías/día per cápita, para más de 470 millones de personas en el mundo. Por lo tanto, el hambre en su propia gente, apenas 45 millones de argentinos, es una injusticia, tan política como social, al servicio del orden colonial imperante. Así lo demostró el conflicto por la Resolución 125, cuando Martín Lousteau era kirchnerista y gobernaba Cristina. El gravamen era sobre las súper ganancias sojeras, como ahora pretende serlo sobre las grandes riquezas. Pero el ataque de los ricos se produjo bien abajo, sobre la base social más débil e indefensa. Dándole la razón al Che Guevara, la oligarquía terrateniente se lanzó a las rutas, hizo piquetes como ninguna otra, quemó campos y reservas naturales, e hizo faltar el pan, la carne y la leche, que tiró a las banquinas, para castigar al gobierno popular haciendo sufrir a los humildes, su base de sostén político. Fue el comercio exterior digitando la política interna (El Che dixit).
Llegado este otro punto, no se puede soslayar la política profesional de colonia. Sería imperdonable.
El ARS conoció a Martín Lousteau como presidente del Banco Provincia, por cuenta del gobernador Felipe Solá, compañero de fórmula del fugado Carlos Ruckauf. Dupla conservadora si las hubo. De ahí saltó a la progresía keynesiana, como ministro de economía de La Morocha, CFK. Después de la fallida R 125, se mudó a las huestes de Lilita Carrió, siendo diputado por ella. Pero luego se alió con Mauricio Macri, gracias al cual fue embajador en EEUU. Para después volver a la CABA y ser legislador nacional, con rótulo más o menos, casi, propio. Son hechos, no opiniones. Hábiles parásitos de las entretelas del poder, chupasangres como éste, son lo que más abunda en la colonia norteamericana que es hoy la Argentina. Por esto, las fatales privatizaciones no se revierten en el país: porque tanto liberales (Videla, Menem, De la Rúa, Duhalde, Macri) como keynesianos (Alfonsín, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner) están de acuerdo con ellas.
Parrilli, entonces diputado nacional por Neuquén, viajó en el avión de la gobernación de Santa Cruz, que ejercía el entonces ignoto Néstor, para darle el quórum a la privatización de YPF que impulsaba Menem, a instancias de las embajadas inglesa y norteamericana, junto a las multinacionales del petróleo. Saqueo a partir del cual la española Repsol llegó a ser la quinta petrolera del mundo, gracias a la sobre-explotación de pozos argentinos, y a pesar de no tener petróleo en su territorio natal. Estos también son hechos, no opiniones. Política nacional de todos, liberales o keynesianos, adversa a la condición del ARS, peronista y estatal, que tuvo que defenderse con uñas y dientes para seguir vivo y conseguir trabajo afuera. Como por ejemplo cuando movilizó 17.000 almas a la Plaza de Mayo, el 7 de Mayo de 2007, para defender los contratos de Venezuela, que había ganado en buena ley y la alianza Tandanor-Tettamanti-Fadel le querían soplar una vez conseguidos.
Por eso es que ni burócrata, ni municipal, ni aeronáutico encarnan esperanza alguna para el ARS. A esta altura, ya pertenecen a la casta de los políticos profesionales, cualquiera haya sido su origen. Son de la Agrupación Figuración o Muerte, más que de la base social que les da sustento político. Recibieron orden de subordinar al ARS como sirviente del eje Buenos Aires-Tandanor, Mar del Plata-Tettamanti y Bahía Blanca-Puerto Belgrano, y van a cumplirla. Son de látex: entregaron la reparación de la Fragata Libertad y seguirán igual. Mientras tanto, los venezolanos Eva Perón y Juana Azurduy esperan que por fin se les haga justicia.

Social 21, La Tendencia. Martín Ayerbe (Sec. Político Nacional), Bárbara Solernou (Sec. Política BsAs), Rodolfo Treber (Sec. Político CABA), Laura Barrionuevo (Presidenta), Agata Grinberg (Sec. General), David Cardante (Vicepdte.), Ángel Mauro (Prosec. Gral.).
Pablo Olano, Marina Mendiola, Gretel Barcia Dufour, Ariel Demarchi, Gonzalo Grané, Dardo Ariel López, Adrián González, Roberto Esmoris, Mauro Martin Vargas, Claudia Borsa, Pablo Lescano, Gustavo Paura, Emiliano Nichea, Mario Urrustoy Fernández, Facundo Jirala, Hector Oyola, Sonia Mansur, Daiana Solernou, Sebastián Jiménez, Damián Vázquez, Daniel Anriquez, Santiago Sosa, Daniel Cuesta, Pablo Etcheverry, Iván González, Diego Molina, Elián Barreiro, Enzo Dimatteo, Fernando González, Fanny del Valle Galván, Fernando Páez, Gabriel Vigliocco, Hector Mattarozzi, Néstor Suarez, Orlando Goldar, Guillermo Massó, Gabriel Laorga, Pedro Peralta, Raquel Vera, Melany Sarmiento, Pablo Pereyra, Luciano Rojas, Romina Cortaberría, Nora Campaña, Lucía Ferrari, Juan M. Piccolo, David D’andrea, Natalia Castelao, Julián Sanabria, Matías Perrone, Yanina Francavilla, H. D. Sebastián Talauer, Ariana Baila, Diego Chanuar, Dolores Torcianti, Elías Coronel, Pablo Casals, Guillermo Forciniti, Blas Ariel Yaniez, María Ribicich, Diego Mega, Ayelén Salvi, Gastón Aldana, Carolina Fernández, Lucas Golini, Miguel Vargas, Sebastián Ricardi, Cristian Cáceres, Carlos Llopiz, Cristina Godoy, Joana G. Alegre, Isabel Cáceres, Micaela Salinas, Rodrigo S. Márquez, Florencia Siri, Cecilia España, Graciela Gallardo, María Laura Mauro, Ariel Burgos, Carlos Perera, Ulises Espinguinha, Juan Carlos Borda, Luis Beraldi, Lidia Canteros, Aron Loffi, Rosa Baez, Aldana Rodríguez, Gastón Félix, Gonzalo Medina, Grisel Núñez Barreto, Gustavo Pujol, Raimundo Gómez, Martina Piccolo, Oscar Ibáñez, Horacio Sosa, Nahuel Fontán, Nahuel S. Núñez, Sofía Maldonado, Tahiel Corvalán, Malen Siffredi, Marcos Gallardo Muñoz, Octavio Piccolo, Eduardo Núñez, Brian Gallardo, Magali Fontana, Leonel Valenti, Mariano Valdez, Alicia Beltramo, Ayelén Calderón, Hugo Staque, Ignacio García, Verónica Vanesa, Nahuel Borda, Nieto Sandoval, Oscar A. Valenzuela, Martin Marino, Gustavo Armas, Guillermo Casals, Agustín Sánchez, Cristina Fernández, Abel O. Morán, Sofía M. Valenzuela, Yonatan Plattner, José Luis Weichzel, Claudia Gonzalo, Olga E. Decoul, Alejandra Molina, Juan A. Águila, Ornela Valenzuela, Betiana Rodríguez, Alejandro González, Flavia Ibáñez, Manuel S. Díaz, Luciano Carbone, Nelson Bodson, Natalia Gogorza, Rolando Manitta.

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